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miércoles, 19 de agosto de 2015

Autismo

 
El autismo es un trastorno infantil que tiene una mayor incidencia en niños que en niñas. Las habilidades de un niño autista pueden ser altas o bajas dependiendo tanto de su nivel de cociente intelectual y de su capacidad de comunicación verbal.
Las causas del autismo aún se desconocen, pero existen algunas teorías que pueden explicar la enfermedad.
 
 
Cuales son las causas?
 
La causa, o causas del autismo están aun por dilucidar. Se nace con autismo. Se ha demostrado, más allá de cualquier duda razonable, que no hay ninguna relación causal entre las actitudes y las actuaciones de los padres y las madres y el desarrollo de los trastornos del espectro autístico.
Deficiencias y anormalidades cognitivas. Parece existir alguna base neurológica en el desarrollo de esta enfermedad, aunque no está demostrada.

Procesos bioquímicos básicos. Se ha encontrado un exceso de secreción de serotonina en las plaquetas de los autistas.
 
 

Resumen de los síntomas que indican que el niño es autista

 
- Acentuada falta de reconocimiento de la existencia o de los sentimientos de los demás.
- Ausencia de búsqueda de consuelo en momentos de aflicción.
- Ausencia de capacidad de imitación.
- Ausencia de juego social.
- Ausencia de vías de comunicación adecuadas.
- Marcada anormalidad en la comunicación no verbal.
- Ausencia de actividad imaginativa, como jugar a ser adulto.
- Marcada anomalía en la emisión del lenguaje con afectación.
- Anomalía en la forma y contenido del lenguaje. - Movimientos corporales estereotipados.
- Preocupación persistente por parte de objetos.
- Intensa aflicción por cambios en aspectos insignificantes del entorno.
- Insistencia irracional en seguir rutinas con todos sus detalles.
- Limitación marcada de intereses, con concentración en un interés particular.
 

jueves, 30 de julio de 2015

TIÑA EN NIÑOS


La tiña produce picor

TIÑA

síntomas y formas de contagio

La tiña es un trastorno común de la piel, que afecta especialmente a los niños, aunque puede presentarse en personas de cualquier edad ya que es muy contagiosa. Este término engloba a diferentes infecciones cutáneas causadas por hongos como el pie de atleta, que afecta al pie y suele transmitirse en zonas húmedas como las piscinas, la tiña inguinal, que aparece en la zona de la ingle, y la tiña corporal, que afecta a los brazos, las piernas, el pecho y el cuero cabelludo.
La tiña en sus diferentes manifestaciones está provocada por varios tipos de hongos similares al moho denominados dermatofitos que viven en el tejido muerto de la piel, el pelo y las uñas. La tiña se presenta cuando un tipo de hongo en particular crece y se multiplica en cualquier parte de la piel, el cuero cabelludo o las uñas.

¿Cómo se transmite la tiña entre los niños?

Esta enfermedad se puede contagiar de persona a persona por contacto directo con la piel o con objetos contaminados como peines, ropa sin lavar y superficies de duchas y piscinas. La tiña también se puede adquirir por contacto con mascotas portadoras del hongo, como los perros y los gatos, aunque éstos últimos son los portadores más comunes. Los hongos que causan la tiña se multiplican con facilidad en áreas cálidas y húmedas. El riesgo de tiña se incrementa con la humedad prolongada de la piel como, por ejemplo, en el caso de sudoración de pies y axilas, y de lesiones menores en la piel, el cuero cabelludo y las uñas.

Sintomas

En el cuero cabelludo. Cuando los parches salen en la cabeza aparecen calvas porque en el lugar donde salen los parches se pierde el cabello. Puede empezar con un grano, parecido a una espinilla, para acabar extendiéndose por un área más extensa que produce una pérdida de cabello a mechones. El área puede volverse dolorosa y sensible al tacto.

En la piel. Puede aparecer una erupción cutánea pruriginosa y circular con parches rojos, levantados y descamativos. Estos parches pueden evolucionar formando ampollas que, en ocasiones, llegan a supurar. Estos parches a menudo tienen bordes muy definidos y con frecuencia son más rojos alrededor de la parte exterior con un tono normal de piel en el centro, lo que puede dar lugar a una apariencia de anillo. Además, la piel puede tener una apariencia clara u oscura inusual. Concretamente, cuando la tiña afecta al pie recibe el nombre de "pie de atleta". En este casos, los parches salen entre los dedos de los pies y suelen descamarse.

viernes, 12 de septiembre de 2014

Los niños que no comen

En realidad, los niños que no comen no existen. Pero la sensación de que un niño no come bien es algo muy frecuente. Cuándo tenemos que preocuparnos los padres y cómo podemos actuar ?

Los niños que no comen no existen, porque se mueren. La gran mayoría de los padres que me consultan por este motivo no traen a un niño con graves problemas de salud, ni malnutrido, ni con mal estado general. Es muy frecuente que sean niños incluso más activos de lo normal. En su mayoría delgados. Pero incluso veo algunos con un peso normal o hasta por encima de lo normal.
Por eso, el primer paso que tenemos que dar al hablar de que mi hijo no come bien es sacar las comidas de nuestro pensamiento, mirar a nuestro hijo y preguntarnos: "¿Está sano?"
Si tenemos dudas, diremos que está sano si es activo, tiene una vida similar (a parte de las comidas) a la del resto de los niños de su edad, y no necesita atención médica por otros motivos importante.
Mi experiencia me dice que en la gran mayoría de los casos el niño que no come bien está sano. Y en este artículo me centraré en esos niños. Sólo mencionar que si no está sano y come mal hay que descartar causas como infecciones de orina, intolerancias alimentarias, reflujo gastro-esofágico... Para eso, evidentemente acuda al pediatra.

Para la otra gran mayoría de niños "que no comen" pero están sanos voy a hacer unas preguntas. Y las prefiero hacer aquí y no en directo para que respondas con total sinceridad:

- ¿Realmente tu hijo no come, o come sólo lo que quiere y cuando quiere? Esto es lo habitual. Si tu hijo está sano, sin duda está comiendo. Lo que los padres interpretan como que no comen es que no come las comidas.

- ¿Cuántas veces le ofreces alimento al día? Entendemos por alimento cualquier comida o bebida distinta al agua. Yo suelo recomendar que a lo largo del día, cada vez que le ofrezcas comida lo apuntes. Apuesto a que son más de 10 veces al día. Y a que suele tomar sólo una pequeña cantidad, sólo de lo que le gusta y porque vas persiguiéndole.

- En las horas de las comidas, ¿Usas cualquier sistema que se te ocurre para entretenerlo mientras le das de comer y has acabado eliminando de su menú cada vez más alimentos para adaptarse a lo poco que parece aceptar?
Prefiero que medites un momento sobre tus respuestas.


viernes, 29 de agosto de 2014

Dosis de acetaminofen en los niños


Si el término acetaminofén no te resulta familiar, seguramente lo reconocerás por su nombre de marca, Tylenol, un medicamento que los padres administran a sus niños para bajarles la fiebre, o aliviarles un dolor o malestar.
En la proporción correcta para cada edad es un excelente aliado, pero hay que tener cuidado: en dosis excesiva puede resultar tóxico y dañino, según advierte a los padres y al público en general un reciente comunicado de la Administración de Alimentos y Medicamentos (conocido como FDA, por sus siglas en inglés). 

 
Cuando Eduardo comenzó a ir a la guardería a los tres añitos, una de las primeras cosas que trajo de vuelta a casa ¡fue un virus!  Su pediatra le recomendó reposo, líquidos y acetaminofén o Tylenol para la fiebre.  Cuando se agotó el que quedaba en el frasco, el papá de Eduardo pensó que no había razón para ir corriendo a comprar uno nuevo a la farmacia cuando en el botiquín tenían un frasco de acetaminofén concentrado que usan cuando se enferma  su bebé de 9 meses. “Le doy a Eduardo una cucharadita más de éste que es para bebitos y así le hace efecto”, pensó. ¡Un grave error!



Según la doctora Sandra Kweder, de la Oficina de Nuevos Medicamentos de la Administración de Medicamentos y Alimentos (o FDA), cuando el acetaminofén que se vende en forma de gotas concentradas (para bebés) se le administra a un niño mayor en una cantidad más elevada (una cucharada, por ejemplo),  puede ocasionar una sobredosis fatal. Desafortunadamente, es un error muy común. Según la doctora Kweder, ése es precisamente el problema más grande con el uso del acetaminofén: darle a los niños, sin querer, la dosis equivocada.


Y bueno, puedes preguntarte, ¿por qué es tan fácil equivocarse con la dosis de acetaminofén o Tylenol? ¿Es que las instrucciones para su uso no vienen bien claras en los envases? Por supuesto que sí, pero analicemos las razones.


En primer lugar, la confusión puede derivarse en parte por la gran variedad de opciones  del mismo producto, que viene en diferentes concentraciones e instrucciones de dosificación para niños en distintas edades de desarrollo.  Son tantas las que hay en el mercado que a veces no se sabe ni cuál escoger. Compruébalo la próxima vez que vayas a la farmacia: echa una ojeada a la cantidad de opciones para el acetaminofén: envases en diversos tamaños, colores, para el día, para la noche, para bebés, para niños de 2-4 y la lista continua.


En segundo lugar, muchas personas no leen las instrucciones completas o se confían pensando que si es un medicamento tan común debe ser totalmente inofensivo.
Pero aún cuando los padres sean extremadamente cautelosos en la administración del acetaminofén, es posible que se produzca una sobredosis si el niño está tomando más de un medicamento que lo contenga como ingrediente activo  (uno para bajar la fiebre, otro para aliviar la tos y el dolor de garganta o para contener la secreción nasal, por ejemplo).  ¿Cómo es posible? Pues porque el acetaminofén se encuentra también en esos medicamentos para el catarro o  para la tos. De hecho, se encuentra en la fórmula o composición de más de 600 medicamentos ya sean recetados o de venta libre.


Entonces, ¿es seguro usar acetaminofén o no?  Si se siguen las instrucciones del envase, el acetaminofén es por lo general seguro y efectivo.  Pero si el niño toma más de lo indicado puede producirle náuseas, vómitos o dolor en el abdomen.
En la actualidad, la FDA está revisando las recomendaciones para unificar la dosificación y la potencia del medicamento (hoy día existen 7 potencias en el mercado), así como para establecer estándares más precisos para las unidades de medida del envase (vienen lo mismo en mililitros, que en cucharadas que en centímetro cúbicos).
Para darle acetaminofén a tu hijo, sigue los siguientes consejos:
  • Nunca le des más de una medicina que contenga acetaminofén a la vez. Para saber si un medicamento de venta libre (sin receta) lo contiene, busca el nombre acetaminofén (acetaminophen) en donde están los: datos acerca de la medicina (Drug Facts) en la sección en la que se enumeran los ingredientes activos.  Si el medicamento te lo recetó el médico, pregúntale al farmacéutico.
 
 
  • Selecciona la medicina de venta libre adecuada para la edad y el peso del niño. La sección del envase que tiene las instrucciones te indica si la medicina es la adecuada para tu hijo y qué cantidad debes darle. Si la dosis para la edad o el peso del niño no aparece en el envase o no tienes claro cuánto debes darle, es mejor que consultes con el farmacéutico o con el pediatra.
 
 
  • Nunca le des más cantidad de la indicada. Si la medicina no es suficiente para bajar la fiebre o aliviar al dolor, llama al médico para que te indique qué hacer.
 
 
  • Si la medicina viene en líquido, usa el medidor que viene con el frasco. Nunca uses una cuchara de mesa común.
 
 
  • Mantén un registro diario de la cantidad de medicamento que toma el niño y a qué hora se la das para que todos los que están al cuidado del niño sepan exactamente cuándo se le administró la última dosis y no le den otra por accidente.
 
 
  • Si te saltas una dosis, no le des el doble en la siguiente para compensar la que perdió. Sigue el horario ya establecido.
 
 
  • Si el niño ingiere accidentalmente demasiado acetaminofén, busca ayuda médica de inmediato, aunque el niño no se sienta mal.  Llama a emergencia o llévalo rápidamente a un hospital o centro de atención de la salud. Algunos de los síntomas de sobredosis de este medicamento son: náuseas, vómitos, falta de apetito, sudoración, cansancio, moretones, dolor en la parte superior derecha del abdomen, coloración amarillenta de los ojos y la piel, o malestares como si tuviera una gripe.
 
 
Ten mucho cuidado con la administración del acetaminofén o de cualquier otro medicamento que le des a tu hijo, y en especial, si debe tomar varios a la vez. Si tienes dudas, llama al pediatra o consulta con el farmacéutico.  Y recuerda de mantener los medicamentos de cualquier tipo fuera del alcance de los niños para evitar accidentes. Prevenir es siempre mejor que tener que lamentar.


jueves, 28 de agosto de 2014

La dentición (la salida de los primeros dientes del bebé)

La dentición (la salida de los primeros dientes del bebé) puede ser una época frustrante para los bebés y también para sus padres. Algo que puede ser de ayuda es tener una idea de lo que va ocurrirle a su hijo cuando le empiecen a salir los primeros dientes, y la manera en que puede contribuir a que este proceso sea menos doloroso.

El proceso de la dentición


La dentición puede comenzar a partir de los 3 meses y continuar hasta que el niño(a) cumpla los tres años.
Cuando su hijo tenga entre 4 y 7 meses de edad, usted podrá notar que sus primeros dientes ya dan signos de querer abrirse paso a través de las encías. Los primeros dientes en aparecer generalmente son los dos dientes frontales inferiores, también conocidos como los incisivos frontales inferiores. Después de 4 u 8 semanas, les suceden los cuatro dientes frontales superiores (incisivos frontales y laterales superiores). Aproximadamente un mes después, aparecerán los incisivos laterales inferiores (los dientes a los costados de los dientes frontales inferiores).
Los dientes que salen a continuación son los primeros molares (las muelas al final de la boca que utilizamos para masticar la comida), y luego finalmente los colmillos (los dientes puntiagudos en la mandíbula superior). La mayoría de los niños tienen sus 20 dientes de leche (los primeros dientes que aparecen) al cumplir su tercer año. (Si su hijo tiene un retraso significativo, consúltelo con su pediatra.)
En algunos casos poco frecuentes, los niños nacen con uno o dos dientes o producen un diente durante las primeras semanas de vida. Salvo que estos dientes interfieran con la alimentación o estén demasiado sueltos como para que el bebé pueda tragarlos, generalmente no es una causa de preocupación.
Cuando a los niños les comienzan a salir los primeros dientes, probablemente babearán más y empezarán a querer morder las cosas. Mientras que en algunos niños la salida de los dientes no es un proceso doloroso, otros pueden experimentar breves períodos de irritabilidad, y algunos se mostrarán irritados durante varias semanas, con episodios de llanto y patrones de sueño y de alimentación irregulares. La dentición puede ser incómoda, pero si su bebé se muestra muy irritable, consúltelo con su pediatra.
Aunque las encías sensibles e hinchadas pueden provocar un pequeño aumento de la temperatura del bebé, normalmente la salida de los dientes no ocasiona fiebre alta ni diarrea. Si su bebé tiene fiebre durante la dentición, puede que se deba a otro motivo y es mejor que se ponga en contacto con su pediatra.