Suscribete

Tennis

martes, 10 de marzo de 2026

Primer acuerdo multidisciplinar ante la baja adherencia al tratamiento de la EPOC

La falta de adherencia al tratamiento de la EPOC es un reto importante en el manejo de esta enfermedad respiratoria. De acuerdo con diferentes estudios, las tasas de no adherencia terapéutica oscilan entre un 22% y un 93% de los pacientes con EPOC que reciben tratamiento. Existe, por tanto, la necesidad de conocer las razones y las consecuencias negativas de esta baja adherencia y de llevar a cabo estrategias que permitan mejorar los resultados en salud de estos pacientes.

Por este motivo, nace ÓPTIMO (OPtimización de la Terapia Inhalada para la Mejora del cOntrol de la EPOC), un consenso de especialistas en Neumología, Medicina Interna y Atención Primaria que pretende contribuir a la mejora de los resultados clínicos en estos pacientes y de su calidad de vida.

Baja adherencia al tratamiento de la EPOC

Uno de los factores que más dificultan la adherencia es “el desconocimiento de la población sobre la EPOC y la importancia de ser constante en el tratamiento para mejorar los síntomas y frenar su progresión”, indica Cruz González Villaescusa, neumóloga y responsable de la Consulta de EPOC de Alta Complejidad del Hospital Clínico Universitario de Valencia.

A su juicio, el poco tiempo del que se dispone para las consultas es también un factor a tener en cuenta, ya que “requiere mostrar al paciente la técnica inhalatoria para evitar errores críticos, que equivalen a no tomar la medicación y a que el paciente no experimente mejoría”. La mejora en el cumplimiento terapéutico, según la especialista, repercute de manera positiva en el paciente y en el propio sistema sanitario, pues “una baja adherencia se asocia a mayores costes sanitarios por el riesgo de hospitalización y una mayor mortalidad”.

En concreto, la baja adherencia a la terapia inhalada se asocia, según el análisis realizado por los integrantes del Consenso, con un mayor riesgo de exacerbaciones, hospitalización, progresión de la enfermedad, empeoramiento de las comorbilidades y mortalidad.

ÓPTIMO como consenso

Para cubrir esa baja adherencia al tratamiento de la EPOC y tratar de identificar e implementar soluciones que puedan contribuir a reducir el impacto negativo del bajo cumplimiento terapéutico en la calidad de vida del paciente y mejoren su control, surge ÓPTIMO, un consenso integrado por especialistas en EPOC, que ha contado con el apoyo de la compañía biofarmacéutica GSK.

Se trata del primer acuerdo multidisciplinar de expertos creado en España con este fin y del que han formado parte 73 expertos en EPOC y un Comité Científico de 10 clínicos, especialistas en Neumología. “La EPOC es una enfermedad crónica, compleja y con un elevado impacto en la calidad de vida de los pacientes. Por ello, la coordinación entre Atención Primaria, Neumología, Farmacia Comunitaria, Fisioterapia, Enfermería Comunitaria, incluso Salud Mental, es imprescindible para ofrecer una atención continuada y eficaz. Cada profesional aporta una perspectiva complementaria que, al integrarse, puede mejorar el pronóstico clínico, reducir hospitalizaciones y potenciar la importancia del autocuidado”, explica Eva Trillo, especialista en Atención Primaria y Medicina Familiar y Comunitaria del Centro de Salud Campo de Belchite, en Zaragoza.

Mejorar la adherencia

Por su parte, Belén Alonso, médico adjunto del servicio de Medicina Interna del Hospital Doctor Negrín de Gran Canaria, agrega: “La adherencia al tratamiento farmacológico en la EPOC no es solo una cuestión de voluntad, es educación, apoyo y confianza. Un paciente informado y acompañado respira y vive mejor, y al conseguir un mejor control clínico de la EPOC, tiene menos riesgo de descompensaciones e ingresos en el hospital. Además, cuando pacientes y profesionales trabajamos juntos, logramos mejores resultados clínicos, consiguiendo entre todos mejorar la calidad de vida de los pacientes”.

Para llevar a cabo este análisis, se ha utilizado el método Delphi, cuyos resultados se recogen en el artículo Impact-driven strategies for optimizing inhaled therapy adherencia in COPD: The OPTIMO Delphi Consensus, publicado en Open Respiratory Archives.

De esta forma, este consenso es más que un documento técnico, es una hoja de ruta con un enfoque realista y centrado en los pacientes respiratorios, para transformar la manera en la que les atendemos.

The post Primer acuerdo multidisciplinar ante la baja adherencia al tratamiento de la EPOC appeared first on El médico interactivo.



from El médico interactivo https://ift.tt/QSt9xIG

Poliquistosis renal autosómica dominante: aplicación práctica de las guías KDIGO 2025 en un caso clínico complejo

Resumen

Se presenta el caso de un varón de 42 años con diagnóstico reciente de poliquistosis renal autosómica dominante (PQRAD), identificado tras un episodio de dolor lumbar y hallazgo incidental de quistes renales múltiples en una ecografía realizada en urgencias. La resonancia magnética confirmó un volumen renal total aumentado compatible con enfermedad en estadio de progresión rápida. Siguiendo las guías KDIGO 2025 para ADPKD, se realizó estratificación del riesgo mediante PROPKD score y clasificación Mayo, identificándose un riesgo elevado de progresión. Se inició tratamiento con tolvaptán tras evaluación hepatológica y se implementaron medidas integrales de control de la presión arterial, manejo del dolor y prevención de complicaciones extrarrenales. El caso ilustra la aplicación práctica de las recomendaciones internacionales para el manejo de la PQRAD y los retos asociados a la identificación precoz de progresión rápida.

Palabras clave

poliquistoris renal, tratamiento, progresión rápida, insuficiencia renal.

Introducción

La poliquistosis renal autosómica dominante (PQRAD) es la enfermedad renal hereditaria más frecuente y una causa relevante de enfermedad renal crónica avanzada. Su prevalencia se estima entre 1/400 y 1/1000 personas, aunque varía según la población estudiada. La progresión de la enfermedad es heterogénea, lo que ha impulsado el desarrollo de herramientas de estratificación del riesgo y de recomendaciones específicas para identificar a los pacientes con mayor probabilidad de deterioro renal acelerado1,2.

Las KDIGO ADPKD Guidelines 2025 proporcionan un marco actualizado para el diagnóstico, evaluación del riesgo, manejo farmacológico y seguimiento de estos pacientes. Entre sus aportaciones destacan la estandarización del uso del volumen renal total ajustado por edad y talla (htTKV), la integración de herramientas pronósticas como la clasificación Mayo y el PROPKD score, y la definición de criterios para iniciar terapias modificadoras de la enfermedad como tolvaptán1.

El caso que se presenta a continuación ejemplifica la aplicación práctica de estas recomendaciones en un paciente con diagnóstico reciente y riesgo elevado de progresión.

Caso clínico

Antecedentes

Varón de 42 años, sin antecedentes personales relevantes salvo hipertensión arterial diagnosticada a los 38 años, en tratamiento irregular con amlodipino. No fumador. Sin diabetes. Refiere historia familiar de enfermedad renal: su madre inició diálisis a los 58 años por “riñones poliquísticos”.

Acude a urgencias por dolor lumbar derecho de 48 horas de evolución, sin fiebre ni síntomas urinarios.

Exploración física

Paciente afebril, hemodinámicamente estable. TA 152/96 mmHg. Abdomen blando, dolor leve a la palpación profunda en flanco derecho. No masas palpables. No edemas. Exploración neurológica normal.

Diagnóstico

La ecografía abdominal mostró riñones aumentados de tamaño, con múltiples quistes corticales y medulares bilaterales, el mayor de 4,5 cm. No había hidronefrosis.

Analítica inicial:

  • Creatinina: 1,32 mg/dL (eGFR CKD‑EPI: 62 mL/min/1,73 m²)
  • Microalbuminuria: 85 mg/g
  • Función hepática normal

Se completó estudio con resonancia magnética renal, que mostró:

  • Volumen renal total ajustado por talla (htTKV): 840 mL/m
  • Clasificación Mayo: 1C

Se realizó PROPKD score: 7 puntos, compatible con riesgo elevado de progresión.

Con estos datos, y siguiendo las recomendaciones KDIGO, se estableció el diagnóstico de PQRAD con riesgo de progresión rápida.

Tratamiento

El manejo se basó en las recomendaciones KDIGO 2025. Tras una evaluación hepatológica inicial y la obtención del consentimiento informado, se inició tratamiento con tolvaptán como terapia modificadora de la enfermedad, con titulación progresiva y monitorización mensual de la función hepática. Paralelamente, se optimizó el control de la presión arterial, instaurando un IECA como fármaco de primera línea y estableciendo un objetivo tensional entre 110–130/70–80 mmHg según tolerancia. En relación con el dolor, se recomendó evitar el uso de AINEs y se pautó paracetamol, dado que el cuadro se interpretó como secundario al crecimiento quístico y a episodios de microhemorragia intranquística. Finalmente, se implementaron medidas de prevención de complicaciones extrarrenales, incluyendo el cribado de aneurisma intracraneal mediante angio‑RM, dada la historia familiar y la edad del paciente, así como educación sanitaria centrada en una adecuada hidratación, dieta baja en sal y evitación de traumatismos abdominales1-5.

Evolución

A los 6 meses de seguimiento:

  • Creatinina: 1,28 mg/dL
  • eGFR estable
  • TA controlada en 128/78 mmHg
  • Buena tolerancia a tolvaptán, sin elevación de transaminasas
  • Disminución de episodios de dolor lumbar

El paciente mantiene seguimiento trimestral en nefrología.

Discusión

La PQRAD es una enfermedad con curso variable, por lo que la estratificación del riesgo es esencial para identificar a los pacientes candidatos a terapias modificadoras. Las guías KDIGO 2025 enfatizan el uso del htTKV como marcador estructural clave y recomiendan la clasificación Mayo como herramienta principal para predecir progresión1,5.

En este caso, el paciente presentaba un htTKV elevado para su edad, clasificándose como Mayo 1C, lo que sugiere progresión acelerada. La integración del PROPKD score reforzó esta impresión, permitiendo una decisión terapéutica fundamentada.

El inicio de tolvaptán se ajusta a las recomendaciones actuales, que lo indican en pacientes jóvenes con riesgo de progresión rápida y función renal preservada. La evidencia demuestra que este fármaco reduce la tasa de crecimiento renal y enlentece el descenso del filtrado glomerular4.

El control estricto de la presión arterial es otro pilar fundamental, dado su impacto en la progresión de la enfermedad. Las guías recomiendan IECA o ARA‑II como primera línea, especialmente en presencia de albuminuria1,2,5.

Finalmente, el cribado de aneurismas intracraneales se considera en pacientes con historia familiar sugestiva o profesiones de riesgo, dado el aumento de prevalencia en la PQRAD1.

Conclusiones

La aplicación de las guías KDIGO 2025 permite un abordaje estructurado y basado en evidencia para la PQRAD1. Este caso demuestra la importancia de:

  • Identificar precozmente a los pacientes con riesgo de progresión rápida.
  • Utilizar herramientas pronósticas estandarizadas (Mayo, PROPKD).
  • Iniciar terapias modificadoras como tolvaptán cuando está indicado.
  • Controlar de forma estricta la presión arterial.
  • Prevenir y monitorizar complicaciones extrarrenales.

 

El manejo integral y el seguimiento estrecho son esenciales para mejorar el pronóstico a largo plazo.

Bibliografía

  1. Torres VE, Ahn C, Barten TRM, Brosnahan G, Cadnapaphornchai MA, Chapman AB, Cornec-Le Gall E, Drenth JPH, Gansevoort RT, Harris PC, Harris T, Horie S, Liebau MC, Liew M, Mallett AJ, Mei C, Mekahli D, Odland D, Ong ACM, Onuchic LF, Pei YP, Perrone RD, Rangan GK, Rayner B, Torra R, Balk EM, Gordon CE, Earley A, Mustafa RA, Devuyst O. KDIGO 2025 clinical practice guideline for the evaluation, management, and treatment of autosomal dominant polycystic kidney disease (ADPKD): executive summary. Kidney Int. 2025 Feb;107(2):234-254. doi: 10.1016/j.kint.2024.07.010. PMID: 39848746.
  2. Cornec-Le Gall E, Alam A, Perrone RD. Autosomal dominant polycystic kidney disease. Lancet. 2019 Mar 2;393(10174):919-935. doi: 10.1016/S0140-6736(18)32782-X. Epub 2019 Feb 25. PMID: 30819518.
  3. Caliskan Y, Yildiz A, Aypek H, Oto OA, Gul CB, Demiray A, Cecener G, Kurtulus Y, Bastani B, Lentine KL, Kocyigit I. Comparative validation of the Mayo Clinic imaging classification and PROPKD score for predicting ADPKD progression across diverse ethnic cohorts. J Nephrol. 2025 Jun;38(5):1469-1477. doi: 10.1007/s40620-025-02282-w. Epub 2025 Apr 9. PMID: 40202714.
  4. Torres VE, Chapman AB, Devuyst O, Gansevoort RT, Perrone RD, Koch G, Ouyang J, McQuade RD, Blais JD, Czerwiec FS, Sergeyeva O; REPRISE Trial Investigators. Tolvaptan in Later-Stage Autosomal Dominant Polycystic Kidney Disease. N Engl J Med. 2017 Nov 16;377(20):1930-1942. doi: 10.1056/NEJMoa1710030. Epub 2017 Nov 4. PMID: 29105594.
  5. Chebib FT, Hanna C, Harris PC, Torres VE, Dahl NK. Autosomal Dominant Polycystic Kidney Disease: A Review. JAMA. 2025 May 20;333(19):1708-1719. doi: 10.1001/jama.2025.0310. PMID: 40126492.

 

El doctor Miguel Ángel Acosta Benito declara no tener conflictos de interés.

The post Poliquistosis renal autosómica dominante: aplicación práctica de las guías KDIGO 2025 en un caso clínico complejo appeared first on El médico interactivo.



from El médico interactivo https://ift.tt/E248SFp

lunes, 9 de marzo de 2026

Una herramienta digital logra personalizar el tratamiento antidepresivo y mejora la adherencia terapéutica

La selección del antidepresivo adecuado para pacientes con trastorno depresivo mayor continúa siendo uno de los principales desafíos clínicos en psiquiatría. Las diferencias individuales en la respuesta terapéutica y la aparición de efectos adversos contribuyen a que muchos pacientes abandonen el tratamiento en fases tempranas. Un ensayo clínico internacional reciente publicado en la revista JAMA, perteneciente a la red editorial de JAMA Network, evalúa el impacto de un sistema digital de apoyo a la decisión clínica diseñado para personalizar la prescripción de antidepresivos.

El estudio analiza la eficacia de la herramienta PETRUSHKA, una plataforma web que integra variables clínicas, características demográficas y preferencias del paciente con el objetivo de recomendar el antidepresivo potencialmente más adecuado para cada caso. Los resultados muestran que su uso se asocia con una menor probabilidad de abandono del tratamiento durante las primeras semanas y con una mejor evolución sintomática a medio plazo.

El abandono temprano sigue siendo un problema frecuente en el tratamiento de la depresión

El trastorno depresivo mayor es una de las principales causas de discapacidad a nivel global. Aunque existen múltiples fármacos antidepresivos eficaces, la elección inicial del tratamiento suele basarse en la experiencia clínica y en criterios generales de tolerabilidad y comorbilidad.

Esta aproximación puede conducir a una elevada tasa de discontinuación terapéutica cuando el medicamento elegido no se ajusta adecuadamente al perfil del paciente. En la práctica clínica, una proporción considerable de pacientes abandona el tratamiento durante las primeras semanas, ya sea por falta de eficacia percibida o por efectos adversos.

Las guías clínicas han comenzado a señalar la necesidad de estrategias que permitan una prescripción más individualizada. En este contexto, los sistemas de apoyo a la decisión clínica basados en algoritmos predictivos se han propuesto como una herramienta prometedora para optimizar la selección inicial del tratamiento.

Un ensayo clínico multicéntrico con más de quinientos pacientes

El ensayo se diseñó como un estudio multicéntrico aleatorizado que incluyó adultos de entre 18 y 74 años diagnosticados de trastorno depresivo mayor moderado o grave. El reclutamiento se llevó a cabo en 47 centros clínicos distribuidos en Brasil, Canadá y Reino Unido.

Un total de 540 participantes fueron asignados de forma aleatoria en proporción 1:1 a dos estrategias terapéuticas. En el grupo experimental, los clínicos utilizaron el sistema PETRUSHKA para seleccionar el antidepresivo recomendado por el algoritmo. En el grupo control, los médicos prescribieron el tratamiento según su criterio habitual.

De los participantes inicialmente incluidos, 520 fueron considerados elegibles y 493 formaron parte del análisis principal. La edad mediana fue de 35 años y el 58 % eran mujeres. Al inicio del estudio, la gravedad de los síntomas depresivos evaluados mediante la escala PHQ-9 presentaba una media de 16,6 puntos, lo que indica depresión moderada a grave.

Reducción significativa del abandono del tratamiento

El objetivo principal del ensayo fue evaluar la suspensión del tratamiento por cualquier causa a las ocho semanas. Los resultados mostraron una diferencia significativa entre ambos grupos.

En el grupo en el que se utilizó la herramienta PETRUSHKA, el 17 % de los pacientes suspendió el tratamiento durante ese periodo. En cambio, en el grupo de atención habitual la tasa de abandono alcanzó el 27 %.

El análisis estadístico mostró un riesgo relativo ajustado de 0,62, lo que indica una reducción significativa del abandono en el grupo que utilizó el sistema de apoyo a la decisión clínica.

El abandono motivado por efectos adversos también fue menor en el grupo PETRUSHKA. A las ocho semanas, el 9 % de los pacientes dejó el tratamiento por esta causa frente al 16 % en el grupo control.

Mejoría sostenida de los síntomas depresivos y de ansiedad

Además de la adherencia terapéutica, los investigadores analizaron la evolución de los síntomas depresivos y ansiosos durante el seguimiento.

A las 24 semanas, los pacientes tratados con antidepresivos seleccionados mediante la herramienta digital presentaron una puntuación media de 7,1 en la escala PHQ-9, frente a 9,2 en el grupo de atención habitual. La diferencia media ajustada entre ambos grupos fue de −1,92 puntos, lo que sugiere una mejoría clínica más pronunciada en el grupo que utilizó el sistema de apoyo a la decisión.

Una tendencia similar se observó en los síntomas de ansiedad evaluados mediante la escala GAD-7. En este caso, las puntuaciones medias fueron de 4,6 en el grupo PETRUSHKA frente a 5,8 en el grupo control.

Implicaciones clínicas y limitaciones del estudio

Los resultados sugieren que la integración de herramientas digitales de apoyo a la decisión clínica podría mejorar la personalización del tratamiento antidepresivo y aumentar la continuidad terapéutica durante las primeras fases del tratamiento.

La combinación de datos clínicos, características demográficas y preferencias del paciente permite orientar la selección farmacológica hacia opciones potencialmente mejor toleradas y más eficaces para cada individuo.

No obstante, los autores señalan algunas limitaciones relevantes. El ensayo no se realizó con un diseño doble ciego, lo que podría introducir sesgos de comportamiento tanto en pacientes como en clínicos. Además, una proporción considerable de datos faltantes durante el seguimiento puede afectar a la interpretación de algunos resultados.

A pesar de estas limitaciones, el estudio aporta evidencia relevante sobre el potencial de los sistemas de apoyo a la decisión clínica para mejorar la medicina personalizada en el tratamiento del trastorno depresivo mayor.

 

Los conflictos de intereses de los autores pueden consultarse en el texto original

The post Una herramienta digital logra personalizar el tratamiento antidepresivo y mejora la adherencia terapéutica appeared first on El médico interactivo.



from El médico interactivo https://ift.tt/Xs1p2jz

viernes, 6 de marzo de 2026

“Defiendo una AP resolutiva y equidistante con el resto de niveles”

«Defiendo y busco una Atención Primaria resolutiva y equidistante con el resto de niveles, entendiendo que el primer nivel asistencial lo constituye el propio usuario y su entorno, y que nuestro papel es ser el segundo nivel que acompaña, potencia y garantiza una atención cercana, eficiente y de calidad», sostiene en su entrevista con EL MÉDICO INTERACTIVO el doctor Manuel José López Priego, director médico de Atención Primaria del Área de Salud de Cáceres, donde trabajan en el impulso de proyectos organizativos, la optimización de recursos y el fortalecimiento de los equipos de AP.

Vocal de la Sociedad Española de Directivos de Atención Primaria (SEDAP) por Extremadura, el doctor López Priego ha desarrollado su trayectoria profesional en el ámbito de la Atención Primaria, las Urgencias Hospitalarias y las Emergencias Extrahospitalarias (112 Extremadura) dentro del Servicio Extremeño de Salud.

A lo largo de su carrera ha desempeñado funciones asistenciales y de gestión (coordinador de Unidad Medicalizada de Emergencias Rural y responsable del Transporte Interhospitalario Urgente del Área de Salud) centradas en la mejora de la calidad asistencial, la coordinación de dispositivos y la respuesta integral a las necesidades de la población. Desde SEDAP participa en iniciativas relacionadas con la gestión y el liderazgo sanitario a nivel nacional.

La Atención Primaria es el primer nivel asistencial del sistema de salud y el médico es responsable de la salud de población, pero usted sostiene que el primer nivel es el propio usuario-paciente. ¿Es posible hacer al usuario y a su entorno al menos corresponsables de su salud?

Totalmente. El primer nivel de la salud es la persona y su entorno: sus hábitos, su contexto social, su vivienda y su red de apoyos. La AP acompaña, empodera y estructura esa corresponsabilidad mediante la educación sanitaria, el seguimiento proactivo y las herramientas de autocuidado. No se trata de trasladar «culpas» al paciente, sino de reconocer su poder real para prevenir, detectar precozmente y adherirse a los tratamientos, poniendo a su alcance itinerarios sencillos, comprensibles y cercanos.

Si se conceptualiza de ese modo, ¿qué espacio ocuparía la AP en el nivel asistencial? Y, más que responsables, ¿debiéramos pensar en corresponsables junto con nuestro médico?

Esa es la clave: corresponsables. Si el usuario es el nivel 1, la Atención Primaria es el nivel 2 que ordena, coordina y da continuidad. Mientras la Atención Hospitalaria aporta alta especialización y tecnología, la AP integra, prioriza y personaliza en el territorio y a lo largo del tiempo. Este engarce bidireccional evita duplicidades, reduce tiempos y mejora resultados, especialmente en cronicidad, fragilidad y salud mental.

Muchas personas están de acuerdo en ser (co)responsables de su propia salud, pero surgen dudas … ¿tiene el paciente suficiente formación en salud, capacidad de autocuidado …? Y, ¿qué pasa con la IA?

Corresponsabilidad no exige ser expertos; exige disponer de información fiable, clara y accionable. Aquí la AP es crucial: educación sanitaria, alfabetización en salud digital, guías de autocuidado y canales verificados (portales del paciente, aplicaciones seguras o mensajería clínica). La IA puede ayudar —mediante recordatorios o interpretación básica de datos—, siempre bajo supervisión profesional y gobernanza ética. «Doctor Google» sin criterio es un riesgo; IA con AP y estándares es una oportunidad.

El doctor López, vocal de la SEDAP por Extremadura

El doctor López, vocal de la SEDAP por Extremadura.

Relacionado con lo anterior, ¿no es preocupante el terraplanismo y negacionismo en salud que prolifera en redes?

Lo es, y erosiona la confianza y la seguridad del paciente. Por ello debemos actuar de forma proactiva con campañas de alfabetización en salud y comunicación clara desde la AP. A nivel comunitario, mediante alianzas con escuelas, asociaciones y medios locales; y, por supuesto, a nivel regulatorio, con tolerancia cero a la desinformación dañina y sellos de calidad para los contenidos sanitarios. La mejor vacuna contra la pseudociencia es una AP accesible, actualizada y respaldada institucionalmente.

¿Cómo es la relación de la AP con la atención hospitalaria y cómo debiera ser?

Hoy avanzamos hacia un modelo más integrado, pero el verdadero salto cualitativo se produce cuando la relación AP–AH se articula alrededor del paciente y de procesos compartidos, no de compartimentos estancos. En servicios de salud como el extremeño ya contamos con Procesos Asistenciales Integrados (PAI) en diferentes patologías y situaciones clínicas; estos representan un marco idóneo de trabajo multidisciplinar donde la AP, la atención hospitalaria, la enfermería, el trabajo social y otros profesionales abordan al paciente de forma integral, coordinada y continua. Estos procesos permiten compartir criterios clínicos, evitar duplicidades y mejorar los resultados y la experiencia del paciente.

Este modelo de trabajo integrado y multidisciplinar coincide con la visión que defendemos desde SEDAP sobre cómo deben organizarse y liderarse hoy los equipos directivos de Atención Primaria en el SNS.

El planteamiento anterior en realidad es de bidireccionalidad, porque el seguimiento pautado al paciente lo suele hacer la AP. ¿Se actúa en consecuencia con esta estrategia?

Sí, cada vez más y debe ser una prioridad organizativa. Desde la gestión de la Atención Primaria, una tarea estratégica es la elaboración y actualización de protocolos específicos de derivación a Atención Hospitalaria, diferenciados por servicios y procesos clínicos. Estos protocolos definen criterios claros de derivación, establecen canales de comunicación ágiles y facilitan respuestas en tiempos adecuados. Y algo fundamental: se elaboran siempre con profesionales de ambos niveles asistenciales, así como con la participación activa de los equipos directivos, garantizando que sean realistas, consensuados y aplicables en la práctica clínica real. La AP no solo deriva, también coordina, hace seguimiento y mantiene la continuidad asistencial; y el sistema debe reconocerlo organizativa y funcionalmente.

La AP tiene un reto en su relación con los servicios sociales comunitarios de zona. ¿Se fomenta? ¿los departamentos sociales de ayuntamientos, diputaciones, gobiernos… son proclives a estas sinergias?

Es estratégico y cada vez más necesario, especialmente en ámbitos como la soledad, la dependencia, la salud mental, las adicciones, la vivienda o el transporte. Para avanzar, es imprescindible una interoperabilidad mínima para alertas sociales relevantes, protocolos de derivación bidireccional claros y medibles, y una cartera de recursos comunitarios viva y accesible para profesionales y ciudadanía. La AP es la puerta de entrada sanitaria; los servicios sociales, la red de apoyos. Cuando ambos trabajan coordinados, pueden impactar sobre las causas profundas que enferman a las personas, no solo sobre sus síntomas.

Al mencionar estas sinergias viene a la mente las alabanzas que se dirigen desde todos los ámbitos al primer nivel asistencial, ¿los presupuestos estan en consonancia con esos halagos?

La coherencia presupuestaria es el termómetro. Fortalecer la AP requiere financiación finalista y estable para: plantillas, tiempo clínico, infraestructura digital, salud comunitaria e innovación organizativa. No es gasto, es inversión con retorno en menos urgencias evitables, menos ingresos y más calidad percibida.

Es imposible hablar de AP sin mirar a la AP rural, ¿es la cenicienta, esquinada, sin medios humanos ni técnicos … o no es así? ¿es un baluarte a potenciar? 

La ruralidad es baluarte y responsabilidad. Hay desafíos (dispersión, cobertura, relevo profesional), pero también fortalezas: vinculación comunitaria, continuidad ejemplar y capacidad preventiva. ¿Qué funciona? Incentivos de atracción y fidelización (profesionales y proyectos de vida), tecnología útil (telemonitorización, herramientas diagnósticas y terapéuticas) y modelos de equipo flexibles (enfermería, fisioterapia, trabajo social, farmacia) adaptados a la idiosincrasia de estas zonas. La AP rural ayuda a fijar población cuando los servicios esenciales —salud incluida— son estables y de calidad.

¿En qué estriba que las diferencias asistenciales entre comunidades sean más o menos gravosas? 

Las diferencias existen y debemos reducirlas con estándares nacionales de mínimos de AP (tiempos de acceso, cupos, dotación de enfermería, acceso a pruebas, continuidad digital). Luego, cada comunidad puede ir más allá, pero ningún ciudadano debería carecer de lo básico de una AP moderna por su código postal. Transparencia comparativa, evaluación de resultados y aprendizaje interterritorial aceleran la convergencia.

El envejecimiento poblacional lleva al aumento de crónicos, pluripatológicos y enfermedades emergentes. ¿Cómo lo encara la SEDAP en su Plan Estratégico? ¿la AP en España está preparada para estos retos que ya no son futuro sino presente?

Desde SEDAP partimos de una convicción clara: los retos actuales de la AP no se resuelven solo con más recursos, sino con un cambio profundo en la forma de liderar y gestionar la atención primaria dentro del Sistema Nacional de Salud. Nuestro Plan Estratégico pone el foco en la necesidad de equipos directivos profesionalizados, con formación en gestión, liderazgo clínico y capacidad para trabajar en entornos complejos, donde la cronicidad, la pluripatología y la fragilidad son ya la norma y no la excepción.

Además, planteamos reforzar el posicionamiento real de la AP en los órganos de decisión, porque sin una AP con voz y capacidad de influencia es muy difícil avanzar hacia modelos asistenciales integrados, multidisciplinares y centrados en la persona. Todo ello debe hacerse desde una lógica de sostenibilidad del sistema, entendida como eficiencia, continuidad asistencial, prevención, buen uso de los recursos y mejora real de los resultados en salud.

La Atención Primaria española tiene profesionales con enorme capacidad y compromiso, pero necesita equipos directivos preparados para liderar el cambio, con estabilidad, formación específica y apoyo institucional. Ese es, en esencia, el mensaje que defendemos desde SEDAP.

¿Qué papel juega la Atención Primaria privada?

La evidencia internacional es consistente: los sistemas con una AP fuerte obtienen mejores resultados en salud, más equidad y mayor eficiencia. No es una opinión, es un patrón que se repite cuando la AP actúa como acceso preferente, longitudinal y resolutiva, capaz de coordinar el conjunto del sistema. El crecimiento de pólizas privadas que “incluyen AP” convive con otra realidad, la AP pública es insustituible para garantizar acceso universal, continuidad y mirada comunitaria. Que surja oferta privada no invalida el principio; más bien refuerza la necesidad de fortalecer la AP pública para que nadie quede atrás y para que el gasto global sea sostenible. En resumen: sí, más y mejor AP equivale a más salud y menos desigualdad.

El doctor Manuel José Priego no tiene conflicto de intereses

The post “Defiendo una AP resolutiva y equidistante con el resto de niveles” appeared first on El médico interactivo.



from El médico interactivo https://ift.tt/HM5AJeL

Perspectivas de Género en Biomedicina: Retos y avances

La Universidad de Alicante (UA) ha acogido la mesa redonda: ‘Diferenciarnos en investigación para igualarnos en salud’. Durante la misma, cuatro investigadoras del CIBER han analizado cómo integrar la perspectiva de género en Biomedicina, desde la neurobiología del estrés y la salud pública hasta la nutrición y el cáncer pediátrico.

Tal y como se ha expuesto en la jornada, el cerebro de un hombre y el de una mujer no responden igual ante el estrés, y el riesgo de cáncer infantil puede empezar a fraguarse por el estrés social que sufre una mujer durante su embarazo. Sin embargo, durante décadas, la ciencia ha utilizado a menudo un modelo único (el masculino) para investigar enfermedades que nos afectan a todos y a todas. Este sesgo no solo limita nuestro conocimiento científico, sino que compromete la precisión médica y la seguridad de las y los pacientes.

El encuentro incluyó un debate entre las ponentes y un turno abierto al público, orientado a reflexionar sobre los principales sesgos de género aún presentes en la investigación en salud, las barreras institucionales y metodológicas para superarlos y el papel de la ciencia en la generación de cambios reales en la sociedad.

Perspectivas de Género en Biomedicina

Así, Carmen Vives, vicerrectora de Igualdad, Inclusión y Responsabilidad de la UA e investigadora del área de Epidemiología y Salud Pública del CIBER (CIBERESP) ha señalado la importancia de “dar a conocer y reconocer las trayectorias de mujeres investigadoras excelentes en diferentes enfermedades, pero también el potencial de estos encuentros para visibilizar cómo se hace buena investigación aplicando el enfoque de género en las distintas disciplinas”.

La neurocientífica Patrycja Klimczak del área de Salud Mental del CIBER (CIBERSAM) y de la Universidad de Valencia – INCLIVA expuso cómo el estrés modifica de forma diferente en modelos de ratones las estructuras cerebrales en machos y hembras, alertando sobre las consecuencias de haber ignorado históricamente la biología femenina en la investigación preclínica en salud mental. La investigadora apunta que “en ciencia básica todavía hay limitaciones a la hora de incluir ambos sexos en la investigación: requiere más recursos, más financiación y mayor complejidad. No obstante, si no se incluyen estaremos construyendo un mapa incompleto que redundará en peores diagnósticos o tratamientos”. La doctora añade también la necesidad de justificar en aquellos estudios donde no se han incluido ambos sexos, sobre todo si se sacan conclusiones.

Desde el ámbito de la epidemiología y la salud pública, Natalia Marín Muedra (CIBERESP, FISABIO) presentó un estudio sobre la prevención del cáncer de cérvix en mujeres de mediana edad de distintos estratos socioeconómicos, destacando la vulnerabilidad social como factor clave en el aumento de la infección por virus del papiloma humano (VPH). “En los últimos años hemos visto un aumento de casos de infección por VPH en mujeres de mediana edad, que puede estar motivado por la composición de la microbiota vaginal, pero también por otros factores no biológicos o porque el sistema inmune se debilita en estas edades” explica la investigadora.

Impacto del género

Por su parte, la catedrática Rosa Noguera del área de Cáncer del CIBER (CIBERONC) y de la Universitat de València e INCLIVA analizó la relación entre el estrés durante el embarazo, condicionado por factores sociales y de género. Así como, el riesgo de tumores pediátricos neuroblásticos, resaltando la importancia de incorporar esta perspectiva para mejorar los tratamientos. “Existe una relación entre el estrés y el neuroblastoma que lo hemos estudiado en mujeres embarazadas que han sufrido eventos de estrés” explicaba la doctora Noguera. Para la catedrática “la recogida de datos en las historias clínicas es clave y en ella deben participar y colaborar oncopediatras, obstetras y también epidemiólogos, expertos en ciencias sociales…”

“Hemos visto que, en el cáncer infantil, los factores de riesgo biológicos se unen a los socioculturales, violencia género, precariedad laboral, sobrecarga de cuidados… esos determinantes van a ser muy importantes en algunas mujeres en el estrés” señalaba la Dra. Noguera. La investigadora ha destacado, además, el papel de la representación de la sociedad y la participación ciudadana en la recogida de datos.

La mesa se completó con la intervención de Guadalupe Molinari Conde, del área de Fisiopatología de la Nutrición y la Obesidad (CIBEROBN) y la Universitat de València, quien mostró, a través del caso de la imagen corporal, cómo el género actúa como un factor estructural en el malestar psicológico y cómo su integración mejora tanto la calidad de la investigación como la eficacia de las intervenciones psicológicas.

“Entendemos el género como una construcción social que influye en la relación que tenemos con el cuerpo y con la salud” exponía la investigadora del CIBEROBN, que añadía que “la imagen corporal no es solo una preocupación estética, sino que es un proceso psicológico complejo que influye directamente en hábitos saludables, actividad física, búsqueda de asistencia sanitaria, etc.”

The post Perspectivas de Género en Biomedicina: Retos y avances appeared first on El médico interactivo.



from El médico interactivo https://ift.tt/LCZxkUV