Suscribete

Tennis

lunes, 1 de junio de 2026

Hermann Ribera, nuevo presidente de la SED

La Sociedad Española del Dolor (SED) ha organizado su 22º Congreso en Vitoria, donde se ha producido el relevo en su Junta Directiva para el periodo 2026-2030. Así, Hermann Ribera ha sido elegido nuevo presidente de la entidad, en sustitución de María Madariaga.

El jefe de sección de Anestesia y Reanimación del Hospital Universitario Son Espases de Mallorca afronta esta nueva etapa con una apuesta clara por conseguir el diploma del dolor, aumentar la multidisciplinariedad, incorporar nuevos perfiles profesionales e impulsar la investigación y la innovación tecnológica aplicada al tratamiento del dolor.

“Queremos seguir ampliando la apertura de la sociedad a todas las disciplinas, como la fisioterapia, la psicología, la enfermería y las ciencias básicas”, ha afirmado tras su nombramiento. Su intención es desarrollar una gestión “aperturista” que facilite la integración de todos los profesionales vinculados al abordaje del dolor.

Retos de Hermann Ribera

Entre los proyectos prioritarios del nuevo mandato de Hermann Ribera figura el impulso definitivo al denominado Diploma del Dolor. Se trata de una acreditación en la que la SED lleva trabajando durante los últimos años y cuya documentación ya ha sido presentada ante el Ministerio de Sanidad. “Esto permitirá acreditar a los profesionales de las distintas disciplinas del dolor y demostrar que cuentan con una formación reglada y titulada”, ha explicado el presidente.

Además, ha avanzado que la nueva Junta Directiva buscará reforzar la participación científica mediante la elaboración de guías clínicas, reuniones profesionales y proyectos de investigación avalados por la Sociedad Española del Dolor.

Novedades de la SED en el Congreso

Durante el congreso, la innovación tecnológica y la inteligencia artificial también han ocupado un espacio relevante. Hermann Ribera ha reconocido que estas herramientas están ganando peso progresivamente en la práctica clínica y requieren formación específica para los profesionales. En esta línea, ha recordado que el Congreso de la SED incorpora desde hace varias ediciones el programa SEDTech, centrado en nuevas tecnologías aplicadas al ámbito sanitario y del dolor.

Asimismo, el nuevo presidente ha trasladado su voluntad de afianzar el vínculo entre la sociedad científica y sus asociados: “Me gustaría continuar fortaleciendo el verdadero sentimiento de pertenencia a la SED”. Para lograrlo, ha defendido una gestión basada en “la paciencia, el trabajo y la generación de confianza”, apoyada en una Junta Directiva que ha definido como “ilusionada y capaz” de afrontar los retos de los próximos cuatro años.

The post Hermann Ribera, nuevo presidente de la SED appeared first on El médico interactivo.



from El médico interactivo https://ift.tt/1dlrXBo

Mantenimiento en obesidad: clave regular el balance energético y el peso

En el 33º Congreso Europeo sobre Obesidad (ECO), que se ha celebrado en Estambul, se han presentado los datos de los estudios SURMOUNT-MAINTAIN y ATTAIN-MAINTAIN. Según explica a EL MÉDICO INTERACTIVO Virginia Bellido, endocrinóloga y nutricionista del Hospital Universitario Virgen del Rocío, en Sevilla, “estos estudios refuerzan una idea clave: en obesidad no solo importa perder peso, sino mantener esa pérdida de forma sostenida y preservar sus beneficios en salud”.

Tal y como describe la especialista, el estudio SURMOUNT-MAINTAIN demuestra que, tras una pérdida de peso significativa con tirzepatida, muchos pacientes pueden mantener gran parte del beneficio con dosis bajas de mantenimiento. Por su parte, el estudio ATTAIN-MAINTAIN añade además la posibilidad de mantener los resultados obtenidos con tratamientos inyectables mediante una alternativa oral como orforglipron. “Esto puede ser especialmente relevante porque podría facilitar la adherencia en determinados perfiles de pacientes y ampliar la accesibilidad a este tipo de tratamientos. En conjunto, ambos estudios consolidan el concepto de obesidad como enfermedad crónica que requiere estrategias terapéuticas mantenidas e individualizadas”.

Quién se beneficia

En su opinión, probablemente, cualquier paciente con obesidad que haya conseguido una pérdida de peso clínicamente relevante puede beneficiarse de estrategias orientadas al mantenimiento a largo plazo. “Uno de los mensajes más importantes de estos estudios es la importancia de mantener de forma sostenida los beneficios obtenidos tras la pérdida de peso. Esto implica combinar estrategias terapéuticas individualizadas con la consolidación de hábitos y cambios en el estilo de vida que permitan preservar la mejoría en salud conseguida. Por eso, estos resultados refuerzan la necesidad de incorporar la fase de mantenimiento como parte fundamental del abordaje integral de la obesidad”.

Esta enfermedad tiene mecanismos biológicos que favorecen recuperar el peso perdido. Tras la pérdida ponderal se producen adaptaciones fisiológicas, como un aumento del apetito y cambios en el gasto energético, que dificultan mantener los resultados a largo plazo.

Los tratamientos incretínicos ayudan precisamente a modular esos mecanismos biológicos. “Tirzepatida actúa sobre los receptores GIP y GLP-1, mientras que orforglipron actúa sobre el receptor GLP-1. Esto favorece una mayor saciedad, una reducción mantenida del apetito y una menor ingesta calórica”, comenta Virgina Bellido.

Mecanismos fisiológicos

Además, estos estudios refuerzan, en sus palabras, una idea importante: mantener la pérdida de peso no depende únicamente de la voluntad del paciente, sino también de intervenir sobre los mecanismos fisiológicos que regulan el balance energético y el peso corporal. Con respecto a la edad, la endocrinóloga comenta que “la evidencia disponible corresponde fundamentalmente a población adulta. Aun así, el concepto de mantenimiento a largo plazo es relevante para cualquier grupo de edad, aunque necesitaremos más evidencia específica en población anciana y pediátrica”.

La especialista recuerda que la obesidad es una enfermedad crónica, progresiva y recidivante, por lo que probablemente muchos pacientes necesitarán un abordaje terapéutico mantenido a largo plazo, igual que ocurre en otras crónicas como la diabetes o la hipertensión.

Combinar estrategias

Así, el objetivo debe ser combinar estrategias sostenidas de estilo de vida con tratamientos que permitan mantener la pérdida de peso y preservar los beneficios en salud que se han conseguido previamente.

Entre los efectos adversos más frecuentes, la endocrinóloga cita los gastrointestinales, principalmente náuseas, diarrea, vómitos, estreñimiento o molestias digestivas. No obstante, el perfil global de seguridad observado en ambos estudios fue muy favorable y consistente con el ya conocido para los tratamientos incretínicos, que en general han demostrado ser fármacos seguros y bien tolerados.

En gran medida, parte del mensaje ya es trasladable a la práctica clínica actual. Estos estudios refuerzan la idea de que “en obesidad no solo debemos centrarnos en conseguir pérdida de peso, sino también en mantenerla a largo plazo y preservar los beneficios en salud asociados”.

De hecho, “el estudio SURMOUNT-MAINTAIN aporta información especialmente relevante sobre estrategias de mantenimiento con tirzepatida, demostrando que muchos pacientes pueden mantener gran parte del peso perdido con dosis bajas de mantenimiento”, detalla la especialista, quien añade que “en el caso de ATTAIN-MAINTAIN, tendremos que esperar a disponer de orforglipron en nuestro entorno, pero sus resultados anticipan un escenario potencialmente muy relevante para el futuro del tratamiento de la obesidad, especialmente por la posibilidad de contar con alternativas orales eficaces que puedan facilitar la adherencia en determinados pacientes y mejorar la accesibilidad terapéutica”.

La Dra. Virginia Bellido ha declarado no tener conflicto de intereses.

The post Mantenimiento en obesidad: clave regular el balance energético y el peso appeared first on El médico interactivo.



from El médico interactivo https://ift.tt/YuFEq2v

viernes, 29 de mayo de 2026

Tras la DANA, los hospitales siguen sin protocolos para afrontar catástrofes

La experiencia de los servicios de radiología de la Comunidad Valenciana durante la DANA de noviembre de 2024 ha puesto de manifiesto la necesidad de reforzar la planificación hospitalaria ante emergencias climáticas y de integrar a la radiología en la toma de decisiones estratégicas durante incidentes con múltiples víctimas. Tras la DANA, diversos profesionales sanitarios han mantenido que los servicios hospitalarios sigue sin contar con protocolos para afrontar catástrofes.

Eva Llopis San Juan, radióloga del Hospital Universitario de La Ribera, ha explicado que la prioridad asistencial durante una emergencia no puede desligarse del cuidado de los profesionales sanitarios. “Si no cuidamos a las personas que sostienen el hospital, tampoco podemos cuidar a los pacientes”, ha afirmado.

Las inundaciones afectaron de forma directa a numerosos trabajadores sanitarios, muchos de los cuales no consiguieron acceder a sus puestos en los días posteriores al desbordamiento de agua. Según ha relatado Llopis, la interrupción de carreteras y las dificultades de movilidad obligaron a reorganizar la actividad hospitalaria en tiempo real y sin indicaciones preestablecidas.

Organización por equipos y comunicación

“La clave estuvo en la organización por equipos y en la comunicación”, ha señalado Eva Llopis. Los profesionales utilizaron herramientas ya implantadas en la práctica clínica cotidiana, como grupos de mensajería instantánea. En el ámbito radiológico, los hospitales combinaron la actividad presencial con sistemas de telerradiología, que permitieron organizar pruebas diagnósticas a distancia en función de la disponibilidad de los especialistas.

La ponente ha reconocido que uno de los principales problemas durante las primeras horas de la emergencia fue la ausencia de instrucciones homogéneas. “Recibíamos órdenes contradictorias”, ha explicado. Algunos trabajadores fueron enviados a sus domicilios mientras otros recibían instrucciones para permanecer en el hospital. Ante esta situación, varios servicios optaron por convocar personal de forma voluntaria, en función de la disponibilidad y capacidad de desplazamiento de cada profesional.

Protocolos para afrontar catástrofes

Llopis ha advertido de que los protocolos para afrontar catástrofes deben diseñarse antes de que ocurra la emergencia. “Cuando no existen o no son suficientes, los equipos tienen que organizarse sobre la marcha, liderar, mostrar empatía y utilizar los recursos disponibles”, ha indicado.

La especialista también ha subrayado el impacto emocional y organizativo de la crisis. “La tecnología ayudó, pero lo que sostuvo realmente el sistema fueron las personas”. En este sentido, ha destacado la capacidad de resiliencia de los profesionales sanitarios y la importancia de mantener una actitud colaborativa en contextos de incertidumbre extrema.

Durante la sesión, los expertos han coincidido en señalar que el cambio climático incrementará la frecuencia de episodios meteorológicos extremos. “Las zonas inundables se seguirán inundando más y con más frecuencia”, ha advertido Llopis, por lo que ha defendido la necesidad de adaptar los planes hospitalarios a este escenario.

No sirven las guías convencionales

Por su lado, Luis Martí-Bonmatí, director del Área Clínica de Imagen Médica del Hospital Universitario y Politécnico La Fe de Valencia, ha señalado que una de las principales dificultades durante una catástrofe reside en la imposibilidad de aplicar de manera estricta los protocolos convencionales. “Las catástrofes ponen a los profesionales en situaciones inusuales, con caos, nerviosismo y falta de información”, ha explicado.

El especialista ha recordado que la DANA afectó a cerca de 300.000 personas y ocasionó grandes daños personales y materiales en distintos municipios valencianos. Sin embargo, durante las primeras horas predominó el desconcierto operativo. Para responder a esta situación, el servicio de radiología y medicina nuclear de La Fe organizó reuniones breves diarias de seguimiento, orientadas a conocer la disponibilidad del personal y priorizar la actividad urgente.

Modelo de liderazgo

“Es fundamental redistribuir los recursos hacia los casos más graves”, ha indicado Martí-Bonmatí. Además, ha defendido un modelo de liderazgo basado en la empatía y la cercanía con los profesionales afectados.

El especialista también ha destacado que algunos hospitales registraron una situación asistencial atípica: faltaba personal, pero también pacientes. Numerosos enfermos crónicos residentes en áreas afectadas no pudieron desplazarse para recibir tratamientos esenciales como diálisis, radioterapia o quimioterapia. Esta circunstancia obligó a coordinar recursos entre centros y reforzó el papel de la gestión sanitaria territorial.

Planes estratégicos

La segunda parte de la sesión se ha centrado en la preparación específica de los servicios de radiología ante incidentes con múltiples víctimas. Milagros Martí de Gracia, del Hospital Universitario La Paz de Madrid, ha defendido que los servicios de imagen deben formar parte de los planes estratégicos de emergencia hospitalaria.

La especialista ha explicado que la llegada de pacientes tras una catástrofe suele producirse “en tres oleadas”: pacientes que acuden por sus propios medios, casos no urgentes y pacientes críticos que requieren atención inmediata. Este patrón obliga a organizar los recursos diagnósticos y humanos de forma escalonada.

Entre las medidas consideradas prioritarias, Martí de Gracia ha destacado la implantación de identificadores únicos para garantizar la trazabilidad de los pacientes y la realización de un triaje secundario, entendido como una reevaluación clínica destinada a confirmar la prioridad asistencial inicial.

 Radiología, en la toma de decisiones

La radiología, ha afirmado, desempeña un papel relevante tanto en el cribado de pacientes como en la corrección de diagnósticos iniciales que condicionan las decisiones terapéuticas. En este contexto, la disponibilidad de circuitos de imagen ágiles puede reducir retrasos diagnósticos y evitar cuellos de botella asistenciales.

Milagros Martí de Gracia ha insistido en que los hospitales deben disponer de planes integrados, conocidos y previamente ensayados. Entre las medidas propuestas figuran la activación automatizada de recursos humanos. Así, la redistribución progresiva de equipos debe hacerse según la gravedad de los pacientes. Los casos leves se tienen que ubicar en áreas específicas bajo vigilancia clínica.

Asimismo, ha defendido la emisión inmediata de informes verbales preliminares y el uso de listas de verificación para mantener la continuidad asistencial durante situaciones de alta presión.

Congreso SERAM 2026

Estos mensajes se han trasladado durante la sesión ‘Catástrofes y radiología: ¿podemos prepararnos?’, celebrada en el marco del 38º Congreso Nacional de la Sociedad Española de Radiología Médica (SERAM), en Valencia. La mesa, moderada por Ana Blanco Barrio y Ane Ugarte Nuño, ha reunido a especialistas de distintos hospitales para analizar las lecciones aprendidas tras las inundaciones y otras catástrofes.

Conflictos de intereses. Luis Martí-Bonmatí: Catedrático Acreditado, Director Área Clínica Imagen Médica del Hospital Universitario y Politécnico La Fe, Director Grupo de Investigación GIBI230 del IIS La Fe, Académico Real Academia Española de Medicina, vicepresidente Federación Europea de Academias de Medicina, Doctor Honoris Causa (Tucumán, Coimbra), expresidente SERAM, SEDIA, ESMRMB, ESGAR, asesor Investigación Biomédica Quirónsalud Valencia, director Nodo Imaging La Fe en ReDIB (ICTS), director científico EUCAIM, cofundador QUIBIM, presidente Fundación IMAGING. El resto de ponentes no ha declarado conflictos de intereses.

Nota del editor: La cobertura de las jornadas ha sido financiada en parte por la Sociedad Española de Radiología Médica (Seram), que ha cubierto los gastos de viaje para asistir al congreso. La información publicada es independiente y se ha realizado únicamente bajo el criterio de la redactora que firma la información y de la dirección de EL MÉDICO INTERACTIVO.

The post Tras la DANA, los hospitales siguen sin protocolos para afrontar catástrofes appeared first on El médico interactivo.



from El médico interactivo https://ift.tt/Ow8lLZd

jueves, 28 de mayo de 2026

Cuando la astenia no es solo fibromialgia

Resumen

Mujer de 51 años con fibromialgia e hipotiroidismo consulta por disnea de esfuerzo. Pese a mejoría del dolor tras iniciar amitriptilina, persiste limitación funcional. El electrocardiograma revela un bloqueo auriculoventricular Mobitz II. La resolución mediante marcapasos permitió estabilizar a la paciente, subrayando la necesidad de evaluar factores metabólicos y farmacológicos desencadenantes tras asegurar la estabilidad hemodinámica del sistema de conducción.

Palabras clave

Bloqueo auriculoventricular, hipotiroidismo, amitriptilina

Caso clínico

Justificación

El abordaje del paciente complejo exige una capacidad constante para diferenciar síntomas inespecíficos, frecuentemente atribuidos a patologías crónicas, de complicaciones agudas potencialmente graves. El solapamiento clínico entre la patología metabólica, el dolor crónico y el uso de fármacos neuromoduladores crea un escenario de alta incertidumbre que dificulta el diagnóstico de trastornos de conducción de forma temprana. En pacientes con etiquetas diagnósticas de larga evolución, como la fibromialgia o el hipotiroidismo, existe el riesgo de asimilar nuevos síntomas —como la astenia o la disnea— a la evolución natural de sus procesos de base. La continuidad asistencial se posiciona aquí como la herramienta fundamental para detectar un deterioro funcional real que no encaja con la situación basal, permitiendo activar la sospecha clínica necesaria para el diagnóstico diferencial

Motivo de consulta

Disnea de esfuerzo. Mujer de 51 años.

Antecedentes personales:

–          No factores de riesgo cardiovascular. No fumadora ni exfumadora.

–   Carcinoma renal de células claras grado nuclear 2, diagnosticado y tratado quirúrgicamente en 2020. Tumor limitado al parénquima renal, sin evidencia de necrosis, rasgos sarcomatoides ni invasión linfovascular. Glándula suprarrenal sin alteraciones histológicas. Uro TAC de seguimiento en 2023, nefrectomía izquierda, esteatosis hepática.

–          Hipotiroidismo en tratamiento sustitutivo con levotiroxina.

–          Síndrome ansioso-depresivo.

–         Diagnóstico previo de fibromialgia basado en la exploración de puntos gatillo. La paciente no aporta estudios de autoinmunidad ni valoraciones previas que descarten otras patologías inflamatorias o sistémicas.

Tratamiento habitual

–          Duloxetina 30 mg cada 24 horas

–          Trazodona 100 mg por la noche.

–          Levotiroxina 100 mcg/24h.

–          Lorazepam 1 mg a demanda

–          Omeprazol 20 mg a demanda

–          Tramadol / paracetamol 37,5/325 mg a demanda

Historia clínica

La paciente acude a revisión tras haber sido atendida en urgencias por un episodio de dolor lumbar, catalogado inicialmente como lumbalgia mecánica. Recibió tratamiento con celecoxib y tramadol, con el que refiere una mejoría parcial; persiste una molestia lumbar de intensidad superior a su situación basal previa.

De forma paralela, describe un cuadro de astenia de varios meses de evolución que ha limitado significativamente su capacidad para realizar las actividades de la vida diaria. Asocia episodios de disnea de esfuerzo, especialmente al subir pendientes o escaleras. Asocia insomnio persistente con dificultad para el inicio y mantenimiento del sueño, a pesar de haber incrementado recientemente la dosis de trazodona de 50 mg a 100 mg diarios.

Exploración física

–          Buen estado general, Bien hidratada y perfundida. Buena coloración

–          Eupneica en reposo sin tiraje respiratorio.

–          Tórax: No doloroso a la palpación ni con los movimientos respiratorios.

–          AC: rítmica sin soplos ni extratonos. No se ausculta roce pericárdico.

–          AP: MVC sin ruidos sobreañadidos

–          Abdomen blando y depresible, no se palpan masas ni megalias. No doloroso a la palpación sin defensa ni peritonismo. Murphy negativo. Puñopercusión renal bilateral negativa. RHA conservados normales.

–          MMII: sin edemas ni datos de TVP.

–          Lumbar: Inspección normal sin escoliosis. Dolor a la palpación difusa lumbar con datos de hiperalgesia y alodinia, sin apofisalgias ni dolor sobre sacroilíacas. Lasègue negativo. Fuerza, sensibilidad y ROT (rotulianos 2/4) conservados y simétricos.

Plan inicial: Se solicita estudio analítico completo, Se sustituye la trazodona por amitriptilina, iniciando con 12,5 mg y pauta de escalada hasta 25 mg. Se retoma la analgesia previa con la combinación de tramadol/paracetamol y se programa revisión para valorar los resultados de las pruebas solicitadas.

Resultados:

  • Estudio Tiroideo: TSH: 17,52 µUI/mL (Elevada; rango 0,55 – 4,78). T4 libre: 1,2 ng/dL (Normal).
  • Hemograma: Hemoglobina: 13,6 g/dL. Resto del hemograma: Sin alteraciones (Leucocitos 7.360, Plaquetas 364.000, VCM 93,5).
  • Inmunología Factor Reumatoide: 4,2 UI/mL (Negativo; < 20). ANA: Negativo. PCR: 1,7 mg/L (Normal; < 5).
  • Bioquímica: GGT: 95 UI/L (Elevada; < 38). Fosfatasa alcalina: 142 UI/L (Elevada; 46 – 116). GOT/GPT: 18 / 27 UI/L (Normales). Creatinina: 0,99 mg/dL. Filtrado Glomerular (CKD-EPI): 66 mL/min/1,73m² (Compatible con situación de monorrena). Glucosa y CK: Normales (87 mg/dL y 99 UI/L respectivamente).
  • Sistemático de Orina: Sin hallazgos patológicos (proteínas, glucosa y nitritos negativos; sedimento normal).

 

 

Evolución y seguimiento clínico

En la visita de revisión, la paciente refiere mejoría del dolor lumbar. En relación al trastorno del sueño y el componente afectivo, se observa una respuesta favorable tras la rotación de trazodona a amitriptilina (25 mg/noche), con optimización del descanso nocturno y una ligera recuperación de la capacidad funcional basal.

Mantiene, sin embargo, disnea de esfuerzo (clase funcional II/IV de la NYHA), que se manifiesta ante esfuerzos moderados como subir escaleras o deambulación rápida. Los resultados analíticos confirman un hipotiroidismo primario no controlado (TSH 17,52 µUI/mL) y una alteración del perfil hepático compatible con la esteatosis conocida (elevación de GGT y FA). La esfera inmunológica (ANA y FR) y los reactantes de fase aguda (PCR) se mantienen dentro de la normalidad.

Ante la persistencia de la clínica respiratoria, se completó el estudio mediante:

  • Radiografía de tórax (Imagen 1): Sin infiltrados inflamatorios agudos ni signos de redistribución vascular. No se observan otras alteraciones
  • Electrocardiograma: Se identifica un bloqueo auriculoventricular (BAV) de segundo grado, tipo Mobitz II, con conducción 2:1.

Radiografía de tórax

Se procedió a la derivación a urgencias e ingreso en Cardiología. Se realizó implantación de un marcapasos definitivo DDD. Tras el procedimiento, la paciente presenta una resolución completa de la disnea de esfuerzo y una mejoría de su estado general.

Discusión clínica

La paciente presentaba un diagnóstico previo de fibromialgia basado exclusivamente en la exploración de puntos gatillo, conforme a los criterios de la ACR de 1990. Sin embargo, la práctica clínica actual y las recomendaciones de la EULAR 1 y los criterios revisados de la ACR (2010/2016)2 han desplazado este enfoque hacia una valoración más integral. Estos nuevos estándares priorizan el Índice de Dolor Generalizado (WPI) y la Escala de Gravedad de Síntomas (SS)2, reconociendo a la fibromialgia como un síndrome de sensibilización central que trasciende el dolor localizado.

La respuesta clínica observada tras la introducción de amitriptilina, frente a la escasa eficacia de los analgésicos primarios y el celecoxib, refuerza la naturaleza neuropática y central del cuadro. La mejoría del dolor, la alodinia y la hiperalgesia se debe a la modulación de las vías descendentes del dolor, confirmando que el abordaje farmacológico debe dirigirse a la fisiopatología del sistema nervioso y no únicamente a la periferia; y teniendo presente que el abordaje fundamental del paciente con dolor crónico primario −como ocurre en la fibromialgia−, debe realizarse de forma integral considerando las opciones no farmacológicas como parte esencial del proceso terapéutico.

Un factor que puede dificultar el proceso diagnóstico y podría haber retrasado el diagnóstico en este caso es la convergencia de tres entidades que cursan con astenia y limitación funcional: la fibromialgia, el hipotiroidismo primario mal controlado (TSH 17,52 µUI/mL) y el bloqueo auriculoventricular (BAV). Incluso se podría plantear que la astenia inicial pudiera deberse al hipotiroidismo y la fibromialgia y el proceso posterior, donde predomina la disnea de esfuerzo deberse a la aparición de la bradicardia que podría estar desencadenada tanto por el hipotiroidismo3, como por el tratamiento farmacológico4. El hipotiroidismo, puede inducir alteraciones en la conducción cardiaca (típicamente bradicardia sinusal y prolongación del intervalo QT), aunque el BAV de segundo grado Mobitz II es una manifestación menos frecuente y de mayor gravedad. Las alteraciones electrocardiográficas guardan correlación con los niveles de TSH3

Por otro lado, el tratamiento farmacológico pudo haber exacerbado la alteración de la conducción. La paciente inició tratamiento con amitriptilina a dosis bajas para el control de la sintomatología asociada a su dolor lumbar crónico. Los antidepresivos tricíclicos bloquean los canales de sodio cardíacos, prolongando el potencial de acción y retrasando la conducción auriculoventricular e intraventricular.4-5 Fisiopatológicamente, esto se traduce en un ensanchamiento del complejo QRS y una prolongación de los intervalos PR y QT/QTc, factores que pueden favorecer la aparición de arritmias por reentrada. Aunque las alteraciones en la conducción cardiaca secundarias a los antidepresivos tricíclicos están bien documentadas, su incidencia suele ser mayor en contextos de dosis elevadas o intoxicación aguda. No obstante, la literatura científica describe la posibilidad de detectar cambios electrocardiográficos incluso en regímenes de dosificación reducida4.  En este caso clínico, no puede descartarse que el bloqueo auriculoventricular (AV) observado guardara una relación temporal con el inicio reciente de la amitriptilina. Si bien la probabilidad clínica de un evento de esta naturaleza a dosis bajas es inferior a la de otros escenarios, y esta posibilidad no condiciona la indicación final del implante de marcapasos, la coincidencia cronológica sugiere una potencial contribución farmacológica. Diversos estudios subrayan la importancia de considerar estas alteraciones electrofisiológicas en pacientes con dolor crónico, dada la variabilidad en la respuesta individual a estos fármacos4.

La persistencia de la disnea de esfuerzo, a pesar de la mejoría del ánimo y del dolor lumbar, las alteraciones analíticas asociadas y la ausencia de causas en la anamnesis y la exploración permitieron continuar el estudio diagnóstico y encontrar el bloqueo AV de segundo grado tipo Mobitz II con conducción 2:1. La clínica de disnea de esfuerzo en esta paciente se puede explicar por la incompetencia cronotrópica. Durante el ejercicio, el aumento del gasto cardiaco depende en gran medida del incremento de la frecuencia cardiaca. Al estar bloqueada la conducción se limita la taquicardización lo que pudo traducirse en una disnea limitante de aparición brusca ante esfuerzos moderados6.

Conclusión

La resolución de este caso clínico subraya la relevancia de realizar una valoración integral de los procesos patológicos, especialmente en pacientes con comorbilidades que pueden interactuar entre sí. Aunque el implante del marcapasos fue la intervención prioritaria y necesaria para corregir la incompetencia cronotrópica y garantizar la seguridad de la paciente ante un bloqueo Mobitz II, este tipo de procedimientos de urgencia puede enmascarar los factores desencadenantes. En este escenario, el hipotiroidismo primario mal controlado y la reciente introducción de la amitriptilina se podrían identificar como coadyuvantes en la alteración del sistema de conducción. La estabilización mecánica del ritmo mediante el dispositivo no sustituye la necesidad de un análisis posterior y minucioso.

Bibliografía

  1.  Macfarlane GJ, Kronisch C, Dean LE, Atzeni F, Häuser W, Fluß E, Choy E, Kosek E, Amris K, Branco J, Dincer F, Leino-Arjas P, Longley K, McCarthy GM, Makri S, Perrot S, Sarzi-Puttini P, Taylor A, Jones GT. EULAR revised recommendations for the management of fibromyalgia. Ann Rheum Dis. 2017 Feb;76(2):318-328. doi: 10.1136/annrheumdis-2016-209724. Epub 2016 Jul 4. PMID: 27377815. Disponible en: https://ard.bmj.com/content/76/2/318
  2. Wolfe F, Clauw DJ, Fitzcharles MA, Goldenberg DL, Katz RS, Mease P, Russell AS, Russell IJ, Winfield JB, Yunus MB. The American College of Rheumatology preliminary diagnostic criteria for fibromyalgia and measurement of symptom severity. Arthritis Care Res (Hoboken). 2010 May;62(5):600-10. doi: 10.1002/acr.20140. PMID: 20461783. Disponible en: https://acrjournals.onlinelibrary.wiley.com/doi/epdf/10.1002/acr.20140
  3. Khiloshiya D, Vyas V, Rathod S, et al. Assessment of ECG Changes in Hypothyroid Patients and Their Correlation with Serum TSH Levels. J Pharm Bioallied Sci. 2025 Dec;17(Suppl 4):S3049-S3053.
  4. da Cunha RJ Jr, Barrucand L, Verçosa N. A study on electrocardiographic changes secondary to the use of tricyclic antidepressants in patients with chronic pain. Rev Bras Anestesiol. 2009 Jan-Feb;59(1):46-55. English, Portuguese. doi: 10.1590/s0034-70942009000100007. PMID: 19374215.
  5. Thanacoody HK, Thomas SH. Tricyclic antidepressant poisoning: cardiovascular toxicity. Toxicol Rev. 2005;24(3):205-14. doi: 10.2165/00139709-200524030-00013. PMID: 16390222.
  6. Kusumoto FM, Schoenfeld MH, Barrett C, Edgerton JR, Ellenbogen KA, Gold MR, et al. 2018 ACC/AHA/HRS Guideline on the Evaluation and Management of Patients With Bradycardia and Cardiac Conduction Delay: Executive Summary: A Report of the American College of Cardiology/American Heart Association Task Force on Clinical Practice Guidelines, and the Heart Rhythm Society. J Am Coll Cardiol. 2019 Aug 20;74(7):932-987. doi: 10.1016/j.jacc.2018.10.043. Epub 2018 Nov 6. Erratum in: J Am Coll Cardiol. 2019 Aug 20;74(7):1014-1016. doi: 10.1016/j.jacc.2019.06.046. PMID: 30412710. Disponible en: https://www.jacc.org/doi/10.1016/j.jacc.2018.10.043

 

El doctor David de la Rosa Ruiz declara no tener conflictos de interés.

The post Cuando la astenia no es solo fibromialgia appeared first on El médico interactivo.



from El médico interactivo https://ift.tt/e0rF7Sf

¿Los exosomas terminarán sustituyendo a las células madre en medicina regenerativa?

La medicina regenerativa tiene nuevos protagonistas. Donde antes dominaban las células madre, ahora actúan los exosomas, diminutas vesículas que concentran buena parte del potencial terapéutico de estas células. En dermatología estética, la evidencia más reciente sugiere que estos “mensajeros celulares” podrían estar más cerca de la práctica clínica, con resultados preliminares prometedores en rejuvenecimiento, alopecia o cicatrización.

En este escenario, las células madre siguen siendo los actores principales, aunque presentan mayor complejidad de fabricación y almacenamiento, exigencias regulatorias estrictas y los riesgos inherentes al uso de células vivas. La cuestión es si los exosomas terminarán sustituyendo a las células madre en la práctica clínica o si ambas tecnologías convivirán con diferentes indicaciones.

Para entender su uso, conviene tener claras sus diferencias. Los exosomas son vesículas extracelulares de tamaño nanométrico (entre 30 y 150 nm) liberadas por casi todas las células. Funcionan como sistemas de mensajería que transportan proteínas, lípidos y material genético, incluidos microARN, a través de los fluidos corporales como la sangre, la saliva o la orina. No pueden replicarse, pero sí modular la comunicación entre células.

Su interés en dermatología ha crecido de forma notable porque, aunque no son células vivas, conservan la ‘firma’ biológica de la célula de origen. Esto los convierte en valiosos biomarcadores, vehículos de señalización y posibles herramientas terapéuticas “cell-free” capaces de modular procesos como la inflamación, la regeneración tisular o la síntesis de colágeno.

Las células madre, por su parte, son células vivas con capacidad de autorrenovación y diferenciación. En medicina regenerativa, especialmente cutánea, se han estudiado sobre todo las células madre mesenquimales (MSC) cuyo efecto terapéutico depende de su integración en el tejido diana y de su actividad paracrina. Es decir, de la liberación de factores bioactivos. Dentro de este secretoma, los exosomas se han identificado como uno de los componentes de las células más relevantes.

Células madre versus exosomas

Por tanto, las células madre son un producto terapéutico vivo, mientras que los exosomas representan uno de los principales mecanismos mediante los que estas ejercen su efecto. Esta diferencia es clave porque los exosomas pueden aislarse y almacenarse con mayor facilidad y, en teoría, con menor inmunogenicidad, lo que favorece su desarrollo como producto terapéutico escalable.

A su vez, las terapias con células madre mantienen una ventaja en procesos de reparación tisular compleja, pero su uso implica más riesgos y exigencias. Su comportamiento puede variar según el microambiente, existe riesgo teórico de diferenciación no controlada y su fabricación requiere condiciones estrictas de cultivo y control de calidad. Por ello, en Europa se clasifican como medicamentos de terapia avanzada (ATMP) sujetos a la supervisión de la Agencia Europea de Medicamentos (EMA).

Los exosomas, en cambio, son estructuras acelulares, lo que elimina los riesgos de tumorigenicidad o proliferación celular descontrolada. Desde el punto de vista farmacológico, ofrecen ventajas, como una mayor estabilidad, posibilidad de almacenamiento, y una dosificación más estandarizable. Sin embargo, su composición depende del tipo de célula que lo origina, las condiciones de cultivo o los métodos de aislamiento, lo que genera una alta variabilidad entre productos.

Además, mientras que las células madre pueden ejercer efectos estructurales y bioquímicos, los exosomas actúan exclusivamente mediante señalización molecular. Esto les hace candidatos ideales para terapias dirigidas, pero también explica por qué su eficacia depende de variables que no están normalizadas.

Exosomas en rejuvenecimiento cutáneo

El rejuvenecimiento cutáneo es el campo donde más se ha estudiado el uso de los exosomas. Al ser capaces de estimular la producción de colágeno, aportar factores de crecimiento y favorecer la regeneración folicular, ofrecen un enfoque novedoso y no invasivo en el campo de la estética.

Una revisión clínica publicada en Aesthetic Surgery Journal (2026) analizó cerca de 40 estudios –26 sobre piel y 13 sobre cabello– y describió mejoras en arrugas, pigmentación, elasticidad, textura y eritema. Los resultados evidenciaron un promedio de reducciones del 20,2 % en arrugas faciales, un 14,7 % de mejoras en la piel y un 23,4 % de mejora en la pigmentación, la elasticidad, la textura, el eritema y el aspecto general. En cabello, la densidad y el grosor aumentaron en un 23,6 % y un 18,0 %, respectivamente.

Otro multianálisis publicado en Cureus (2026),  con 19 estudios, encontró asociaciones entre el uso de exosomas y mejoras en hidratación, elasticidad, arrugas, poros y pigmentación de la piel a corto plazo. Son hallazgos que indican mejoras consistentes y significativas, aunque los investigadores subrayan que el nivel de evidencia sigue siendo bajo.

Un trabajo previo en Skin Health and Disease (2024) recopiló cuatro estudios prospectivos en humanos con distintas fuentes de exosomas (del tejido adiposo, plaquetas, células mesenquimales placentarias e incluso vesículas bacterianas) de algo más de un centenar de pacientes. En conjunto, se observaron mejoras en arrugas finas, elasticidad, hidratación, textura y pigmentación, especialmente cuando se combinan con microneedling o láser.

En general, en la mayoría de los estudios presentan muestras pequeñas y uso frecuente de terapias combinadas, lo que dificulta atribuir el efecto exclusivamente a los exosomas. En este punto, la Sociedad Española de Medicina Estética (SEME) advierte de que la evidencia actual no justifica afirmaciones sólidas de eficacia regenerativa en la práctica clínica.

Alopecia y regeneración capilar

En alopecia, especialmente androgenética, el interés por los exosomas ha crecido, pero con evidencia limitada. Unas Revisiones sistemáticas (2025) describen incrementos en densidad y grosor del cabello en estudios pequeños, con diseños variables y sin ensayos fase III concluyentes.

Gran parte del conocimiento procede de modelos preclínicos, donde se ha observado activación de folículos pilosos, prolongación de la fase anágena y modulación de vías como Wnt/β-catenina o TGF-β. En humanos, los estudios son mayoritariamente abiertos, con pocos pacientes y sin comparadores sólidos.

Las terapias con células madre o en medios condicionados siguen una línea similar con resultados también preliminares y sin evidencia consolidada. El consenso es que hay señales biológicas plausibles, pero insuficientes para considerar estas terapias como tratamiento estándar para la alopecia.

Cicatrización y fotoenvejecimiento

En reparación tisular, los exosomas muestran una mecanismo de acción más consistente. Estudios preclínicos han demostrado su capacidad para modular la inflamación, estimular la angiogénesis, reducir el estrés oxidativo y favorecer la síntesis de colágeno. Estas propiedades los sitúan como candidatos atractivos para la cicatrización de heridas y la recuperación tras procedimientos dermatológicos.

En fotoenvejecimiento, los  resultados se centran en mejoras en textura, tono y elasticidad de la piel. Un estudio en Journal od Cosmetic Dermatology (2025), comparó la eficacia y seguridad de los exosomas derivados de células madre mesenquimales adiposas frente al plasma rico en plaquetas (PRP) en piel facial fotoenvejecida. Ambos tratamientos mejoraron las arrugas, la discromía, el eritema y la textura sin diferencias significativas entre ellos.

Los autores concluyen que los exosomas podrían ser una alternativa interesante, en especial para pacientes con miedo a las agujas que buscan procedimientos menos invasivos. Además de reducir la duración del tratamiento ya que no requiere proceso de flebotomía y centrifugación del plasma.

Exosomas de diseño en otras áreas

Más allá de estas aplicaciones, los exosomas están en una fase de investigación muy activa. Una de las principales líneas es la ingeniería de exosomas, que busca utilizarlos como vehículos dirigidos para fármacos, ARN terapéutico o moléculas antiinflamatorias. Este enfoque aprovecha su capacidad como plataforma biológica para transportar terapias complejas de forma más estable y, potencialmente, con menor toxicidad.

Algunas revisiones sistemáticas recogen al menos 17 estudios experimentales en cáncer de mama triple negativo que exploran este uso como sistemas de delivery. Estas investigaciones incluyen la carga de quimioterápicos, ARN interferente (siRNA), microARN, fotosensibilizadores o PROTACs (como el desarrollado por UF Health Cancer Institute), junto con modificaciones de superficie para mejorar la llegada al tejido diana. Los resultados son positivos en modelos celulares y animales, pero aún no se han trasladado a ensayos clínicos en humanos.

Revisiones sistemáticas recogen al menos 17 estudios experimentales en cáncer de mama triple negativo que exploran este uso de exosomas como sistemas de delivery. Estas investigaciones incluyen la carga de quimioterápicos, ARN interferente (siRNA), microARN, fotosensibilizadores o PROTACs, junto con modificaciones de superficie para mejorar la llegada al tejido diana. Los resultados son positivos en modelos celulares y animales, pero todavía no se han trasladado a ensayos clínicos en humanos.

Marcadores diagnósticos

Los exosomas también se investigan como herramientas diagnósticas. Al transportar material de la célula de origen y circular por fluidos como la sangre, se estudian como biomarcadores líquidos. Paralelamente, se exploran fuentes alternativas de exosomas (vegetales, bacterianas o sintéticas) para mejorar la escalabilidad y reducir costes, así como su papel en medicina personalizada (exosomas autólogos frente a alogénicos) y en terapias combinadas con procedimientos dermatológicos.

En ortopedia, su uso se investiga en la reparación de cartílago, tendones y ligamentos. Especialmente en osteoartritis y lesiones deportivas, aunque con limitada evidencia preclínica.

En conjunto, los exosomas representan una tecnología prometedora en dermatología y medicina estética, con potencial en regeneración cutánea, alopecia, cicatrización y tratamiento de heridas. Su desarrollo dependerá de la estandarización de los procesos, la calidad de los ensayos clínicos y una regulación clara que permita su traslado a la práctica clínica con garantías.

The post ¿Los exosomas terminarán sustituyendo a las células madre en medicina regenerativa? appeared first on El médico interactivo.



from El médico interactivo https://ift.tt/FxVXH5f