Suscribete

Tennis

jueves, 5 de febrero de 2026

Reemplazo parcial y total de rodilla muestran resultados equivalentes a 10 años en artrosis medial

La artrosis medial de rodilla y el dilema quirúrgico

La osteoartritis del compartimento medial de la rodilla es una causa frecuente de dolor, discapacidad y pérdida de calidad de vida en adultos mayores. Cuando el tratamiento conservador fracasa, la artroplastia se convierte en la opción terapéutica de referencia. Sin embargo, persiste el debate sobre si el reemplazo total de rodilla o el reemplazo parcial unicompartimental ofrece mejores resultados a largo plazo. Aunque el reemplazo parcial conserva mayor cantidad de tejido óseo y ligamentoso, existen dudas históricas sobre su durabilidad y riesgo de revisión, especialmente en comparación con la artroplastia total, considerada durante décadas el estándar quirúrgico.

El ensayo TOPKAT y la importancia del seguimiento a largo plazo

El Ensayo de Artroplastia Total o Parcial de Rodilla (TOPKAT) fue diseñado para evaluar de forma pragmática la efectividad comparativa entre ambas estrategias quirúrgicas en pacientes con artrosis medial avanzada. Los resultados del seguimiento a 10 años, publicados en The Lancet Rheumatology, aportan una perspectiva clínica robusta sobre resultados funcionales, complicaciones, necesidad de reintervención y coste-efectividad, aspectos clave para la toma de decisiones en cirugía ortopédica moderna.

Diseño del estudio y características de la población

TOPKAT fue un ensayo multicéntrico, aleatorizado y pragmático realizado en 27 hospitales del Servicio Nacional de Salud del Reino Unido. Incluyó pacientes con osteoartritis del compartimento medial candidatos tanto a reemplazo parcial como total. Un total de 528 pacientes fueron asignados aleatoriamente a reemplazo parcial de rodilla o reemplazo total, con cirujanos expertos en ambas técnicas o con experiencia específica en el procedimiento asignado. La edad media de los participantes fue de 65 años, con una distribución equilibrada por sexo. El desenlace principal a largo plazo fue la puntuación Oxford Knee Score a los 10 años, evaluada bajo el principio de intención de tratar.

Resultados funcionales comparables tras una década

A los 10 años de seguimiento, ambas técnicas quirúrgicas mostraron resultados funcionales sostenidos y clínicamente satisfactorios. No se observaron diferencias clínicamente relevantes en la puntuación media del Oxford Knee Score entre el reemplazo parcial y el total, ni en el análisis puntual a los 10 años ni en la evaluación acumulada a lo largo de la década. Estos hallazgos indican que, en pacientes adecuadamente seleccionados, ambas estrategias ofrecen un beneficio funcional equivalente a largo plazo, desafiando la percepción de una mayor superioridad funcional del reemplazo total.

Complicaciones, reoperaciones y tasas de revisión

Las tasas de complicaciones, reoperaciones y revisiones fueron similares entre ambos grupos. Aproximadamente una quinta parte de los pacientes experimentó alguna complicación a lo largo del seguimiento, sin diferencias relevantes entre técnicas. Las tasas de reoperación, incluyendo cirugía de revisión, se situaron alrededor del 9% en ambos grupos. De forma destacable, las tasas de revisión protésica fueron comparables, lo que contradice la preocupación tradicional de que el reemplazo parcial conlleva un mayor riesgo de fallo a largo plazo.

Coste-efectividad como factor diferenciador

Uno de los hallazgos más relevantes del seguimiento a 10 años fue la ventaja económica del reemplazo parcial de rodilla. Este procedimiento se asoció con menores costes sanitarios acumulados y una ganancia ligeramente superior en años de vida ajustados por calidad. Aunque la diferencia en beneficios de salud mostró cierta incertidumbre estadística, la reducción de costes fue consistente, lo que posiciona al reemplazo parcial como una opción más rentable desde la perspectiva del sistema sanitario, sin comprometer los resultados clínicos.

Implicaciones para la práctica clínica y la toma de decisiones

Los resultados del TOPKAT refuerzan la necesidad de individualizar la indicación quirúrgica en la artrosis medial de rodilla. En pacientes bien seleccionados y tratados por cirujanos experimentados, el reemplazo parcial ofrece resultados funcionales y de supervivencia protésica comparables al reemplazo total, con una ventaja clara en términos de coste-efectividad. Estos datos respaldan un enfoque más equilibrado, en el que el reemplazo parcial deje de considerarse una opción de segundo nivel y se integre de forma sistemática en la toma de decisiones compartida con el paciente.

Conclusión

El seguimiento a 10 años del ensayo TOPKAT demuestra que el reemplazo parcial y el reemplazo total de rodilla ofrecen resultados clínicos equivalentes en la artrosis medial avanzada. La mayor rentabilidad del reemplazo parcial, sin un aumento significativo de revisiones o complicaciones, apoya su uso como una alternativa sólida y eficiente cuando está correctamente indicado.

Financiación

Programa de Evaluación de Tecnologías de la Salud del Instituto Nacional de Investigación en Salud y Cuidados.

 

El conflicto de intereses de los autores pueden consultarse en el texto original

The post Reemplazo parcial y total de rodilla muestran resultados equivalentes a 10 años en artrosis medial appeared first on El médico interactivo.



from El médico interactivo https://ift.tt/wGOro4D

Un estudio sugiere que podría haber un ritmo circadiano endógeno

La velocidad del flujo sanguíneo cerebral es menor por la mañana que por la tarde y por la noche. Las variaciones diurnas en la velocidad del flujo sanguíneo cerebral tienen un ritmo aproximado de 24 horas en condiciones constantes, lo que sugiere una regulación por parte de un oscilador circadiano. La diferencia de ángulo de fase de 90 grados entre los ritmos de la temperatura corporal central y la velocidad del flujo sanguíneo cerebral puede ayudar a explicar los hallazgos previos de valores más bajos de velocidad del flujo sanguíneo cerebral por la mañana, tal y como se desprende de un estudio que se publica en Journal of Circadian Rhythms.

La diferencia de fase se produce en un periodo de tiempo durante el cual se han observado disminuciones del rendimiento cognitivo y en el que se producen con mayor frecuencia eventos cardiovasculares y cerebrovasculares. Los mecanismos que subyacen a esta diferencia de ángulo de fase requieren una mayor exploración.

Componente endógeno

En declaraciones a EL MÉDICO INTERACTIVO, Manuel Antonio Botana López, miembro del grupo de Lípidos y riesgo cardiovascular de la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición (SEEN), explica que “existe un ritmo circadiano de la velocidad del flujo cerebral, lo que apoya un componente endógeno y no solo dependiente del sueño o de la actividad. Este ritmo de velocidad del flujo cerebral está desplazado respecto a la temperatura corporal central con una diferencia aproximada de 6 horas, lo que sugiere una coordinación fisiológica con un desfase temporal claro”.

En su opinión, este trabajo refuerza la idea de que el sistema circadiano no regula solo variables clásicas, como puede ser la temperatura, sino también lo hace con la hemodinámica cerebral. En la práctica, estos resultados pueden ayudar a separar cuánto de la variación diaria del flujo cerebral se explica por dormir frente a estar despierto y cuánto responde a un marcapasos circadiano propio”.

Además, continúa explicando el especialista, “el desfase entre temperatura y flujo sugiere que pueden estar acopladas, pero no necesariamente en fase, lo que podría influir en ventanas horarias de rendimiento y riesgo vascular”.

Hipótesis

Hay que recordar que el citado trabajo se ha llevado a cabo en personas sanas, “pero podría generar hipótesis para pacientes con alto riesgo cerebrovascular, al aportar un marco fisiológico para explorar por qué algunos eventos se agrupan en determinadas franjas del día, personas con disrupción circadiana, como trabajadores a turnos, jet lag, privación crónica de sueño…, o en pacientes con trastornos del sueño, por ejemplo, apnea”, indica el especialista, quien añade que “ya se había descrito que la velocidad del flujo cerebral suele ser más baja durante el sueño y también más baja por la mañana poco después de despertar que por la tarde/noche. Por eso, este estudio sugiere que podría haber un ritmo circadiano endógeno”.

No obstante, este trabajo no demuestra que modificar el ritmo prevenga eventos; ya que lo que hace es mostrar un mecanismo fisiológico que se debe tener en consideración y que merece la pena investigarlo. “Para recomendar intervenciones específicas se requieren estudios clínicos adicionales que vinculen fase circadiana, cambios hemodinámicos y resultados en salud”, asegura Botana.

  • Conroy DA, Spielman AJ, Scott RQ. Daily rhythm of cerebral blood flow velocity. J Circadian Rhythms. 2005 Mar 10;3(1):3. doi: 10.1186/1740-3391-3-3. PMID: 15760472; PMCID: PMC555580.

 

El Dr. Manuel Antonio Botana López declara no tener conflicto de intereses.

The post Un estudio sugiere que podría haber un ritmo circadiano endógeno appeared first on El médico interactivo.



from El médico interactivo https://ift.tt/wETNSi7

miércoles, 4 de febrero de 2026

¿Cómo de cerca estamos de tener vacunas que traten el cáncer o el VIH?

Durante décadas, la vacunación ha sido sinónimo de anticipación: preparar al sistema inmunitario para evitar una infección futura. Aunque ese principio sigue vigente, en los últimos años ese concepto ha evolucionado y hoy las vacunas también se utilizan como herramientas terapéuticas capaces de reeducar al sistema inmunitario para combatir tumores, controlar infecciones crónicas como el VIH o modificar procesos patológicos complejos.

A diferencia de las vacunas profilácticas clásicas, diseñadas para generar memoria inmunológica frente a patógenos externos, las vacunas terapéuticas buscan modular de forma dirigida una respuesta inmunitaria existente, corrigiendo sus fallos o potenciando su capacidad de control.

Por tanto, son vacunas diseñadas en función del perfil biológico del paciente, lo que supone un cambio de paradigma basado en una mayor comprensión de la inmunología y en el desarrollo de plataformas tecnológicas como la de ARN mensajero (ARNm) multiepitópico, vacunas de neoantígenos o formulaciones combinadas con inmunoterapia.

El resultado es una nueva categoría de vacunas terapéuticas que redefinen la línea entre prevención y tratamiento. En este escenario, la investigación española en cáncer e inmunología traslacional comienza a ocupar un lugar relevante, participando en ensayos clínicos y desarrollos vacunales.

Oncología, primera línea de investigación

La Oncología ha sido el principal campo de desarrollo y validación de las vacunas terapéuticas. Los tratamientos estándar, como la quimioterapia y la radioterapia, actúan de forma relativamente inespecífica, atacando a las células tumorales pero también provocando daño en otras partes del organismo. Frente a este enfoque, las vacunas terapéuticas introducen una estrategia distinta basada en la activación dirigida del sistema inmunitario. Algunas de las primeras aproximaciones clínicas, como T-VEC en melanoma o sipuleucel-T en cáncer de próstata, ya exploraban esta vía mediante el uso de virus modificados o células del propio paciente cargadas con antígenos tumorales.

A día de hoy, la investigación se orienta hacia vacunas capaces de enseñar al sistema inmune a reconocer con precisión las células del tumor y atacarlas de manera selectiva y sostenida en el tiempo. El objetivo es reducir la carga tumoral y retrasar la progresión del cáncer, de modo que se pueden prevenir las recaídas y, en última instancia, aumentar la supervivencia del paciente.  Se están estudiando especialmente en pacientes con enfermedad mínima residual o tras una cirugía, que es cuando la intervención inmunológica puede resultar más eficaz.

Para su desarrollo se utilizan plataformas de vacunas de neoantígenos, ARNm, péptidos sintéticos o células dendríticas programadas para inducir respuestas específicas de los linfocitos T CD4+ y CD8+ frente a los antígenos tumorales ausentes en los tejidos sanos. Desde esta perspectiva, el melanoma, por su elevada carga mutacional y su sensibilidad al bloqueo de los puntos de control inmunitario, se ha convertido en el principal modelo para traducir estos avances en beneficios clínicos.

Vacunas frente al melanoma

Las vacunas personalizadas de neoantígenos constituyen una de las líneas más avanzadas, con varios ensayos clínicos en marcha. Un estudio publicado en Cell (2025), basado en la plataformas NeoVax y NeoVaxMI, ha demostrado la inducción de respuestas de células T amplias, policlonales y altamente específicas frente a mutaciones del tumor. Los resultados muestran mejoras significativas al optimizar la selección de los antígenos, la formulación y las pautas de administración.

En esta misma línea, una revisión sobre vacunas de ARNm de nueva generación en melanoma (2025), también señala que este tumor es un modelo óptimo para madurar estas tecnologías y avanzar hacia un uso clínico más amplio y estandarizable. Según este trabajo, la eficacia de estas vacunas depende del antígeno codificado y de la optimización de múltiples elementos del propio ARN, como el ajuste de codones, la estructura secundaria y otras modificaciones químicas que aumentan la estabilidad y reducen la activación inmune inespecífica. También resultan clave las regiones no traducidas 5′ y 3′, la caperuza tipo Cap1 y la longitud de la cola poli(A), que influyen directamente en la vida media del ARNm y en la cantidad de proteína producida.

A estos avances se suman los progresos en los sistemas de administración. Las nanopartículas lipídicas continúan siendo el vehículo principal, pero su formulación se ha refinado para dirigir mejor el ARNm a los tejidos y células deseadas. Además, están surgiendo plataformas híbridas que combinan lípidos con membranas de células tumorales o vesículas extracelulares, capaces de presentar antígenos en la superficie y codificar otros en su interior. Todo ello supondrá futuras vacunas más eficaces y flexibles, y con un mayor potencial de producción y aplicación clínica.

Vacunas terapéuticas en VIH

Las vacunas terapéuticas dirigidas a infecciones crónicas se encuentran aún en fases experimentales, con evidencia de activación inmunológica clara, pero resultados clínicos todavía parciales. A diferencia de la oncología, en este campo no existen aún terapias aprobadas a gran escala. La mayor parte de los datos provienen de ensayos en fase I o II y de estudios de inmunomodulación vacunal en infecciones respiratorias recurrentes o frente a patógenos persistentes como VIH, virus de la hepatitis B y C, herpes y virus de Epstein-Barr.

En lo que se refiere a infección por VIH, el objetivo que se busca es modificar la relación entre el virus y el sistema inmunitario una vez establecida la enfermedad. En los últimos años se han puesto en marcha ensayos clínicos con vacunas terapéuticas de nueva generación, como HB-500, actualmente evaluada en estudios de fase 1b en personas con carga viral suprimida mediante tratamiento antirretroviral. Estos ensayos analizan la seguridad y la capacidad de inducir respuestas inmunes específicas, pero también su posible papel dentro de la búsqueda de una cura funcional.

Se busca la reducción o suspensión de la terapia antirretroviral manteniendo el virus controlado, mediante respuestas T CD8 y anticuerpos más potentes y duraderos frente a los reservorios del virus que escapan a las terapias convencionales. Aunque los resultados son preliminares, podrían convertirse en un complemento relevante de los tratamientos actuales.

En cuanto a las infecciones respiratorias recurrentes, las vacunas bacterianas sublinguales o mucosas, usadas como inmunomoduladores, han mostrado en estudios prospectivos una reducción significativa en número, duración y gravedad de los episodios infecciosos durante  el tratamiento. El uso de estas vacunas para combatir la resistencia antimicrobiana, aunque principalmente es preventivo, también tiene un componente terapéutico al prevenir las complicaciones y disminuir la necesidad de antibióticos.

Otras infecciones crónicas

Otras vacunas terapéuticas que empiezan a abrirse camino en la investigación europea son aquellas para para infecciones crónicas. Según un informe de Vaccines Europe, actualmente solo se describen dos candidatos en desarrollo avanzado: una vacuna de ARNm frente a Cutibacterium acnés que causa el acné, en fase II; y otra frente al virus del herpes simple (VHS), también en fase II y considerada una intervención en el ámbito de infecciones de transmisión sexual (ITS).

Ambas vacunas emplean la tecnología de ARNm con nucleósidos modificados y nanopartículas lipídicas, alineándose con la tendencia predominante en la industria europea, que concentra la mayoría de los 48 candidatos vacunales basados en ARN, tal como indica el informe. El hecho de que estén en fase II implica que ya existen datos preliminares de seguridad e inmunogenicidad en humanos, pese a que aún están lejos de una posible comercialización.

En la revisión no hay vacunas antitumorales como tal, pero sí algunas dirigidas a agentes infecciosos oncogénicos, como virus de la hepatitis B, virus del papiloma humano y virus de Epstein-Barr, que podrían combinar potencial preventivo y terapéutico sobre la infección de base.

En resumen, la evidencia refleja que las vacunas terapéuticas están presentes en la cartera europea, pero de manera muy limitada y focalizada, y que su consolidación futura requerirá marcos regulatorios claros y criterios de evaluación de valor específicos que permitan traducir la innovación en tratamientos accesibles y efectivos.

The post ¿Cómo de cerca estamos de tener vacunas que traten el cáncer o el VIH? appeared first on El médico interactivo.



from El médico interactivo https://ift.tt/FUPYZHB

La terapia dirigida al HBsAg abre una nueva vía para la hepatitis D crónica

Una enfermedad con opciones terapéuticas muy limitadas

La infección crónica por el virus de la hepatitis D representa la forma más grave de hepatitis viral crónica, con rápida progresión a cirrosis, descompensación hepática y carcinoma hepatocelular. Su dependencia obligada del antígeno de superficie del virus de la hepatitis B ha convertido al HBsAg en una diana terapéutica clave, aunque hasta ahora los tratamientos disponibles han mostrado eficacia limitada y problemas de tolerabilidad. En este contexto, el desarrollo de terapias dirigidas específicamente contra el HBsAg supone un cambio conceptual relevante en el manejo de esta enfermedad huérfana.

Racional biológico de la combinación terapéutica

Tobevibart es un anticuerpo monoclonal diseñado para unirse al HBsAg circulante, mientras que elebsiran es un pequeño ARN interferente que reduce la producción intracelular de HBsAg. Ambos enfoques actúan sobre un mismo objetivo desde mecanismos complementarios, lo que podría potenciar la supresión del virus de la hepatitis D y favorecer la recuperación bioquímica. Sin embargo, hasta ahora no se disponía de datos clínicos sólidos que evaluaran su eficacia y seguridad en pacientes con infección crónica por VHD.

Diseño del ensayo y definición de la respuesta

El estudio publicado en el New England Journal of Medicine presenta los resultados de un ensayo abierto de fase 2, actualmente en curso, que comparó tobevibart más elebsiran frente a monoterapia con tobevibart. Los participantes fueron asignados aleatoriamente a recibir la combinación cada cuatro semanas o tobevibart solo cada dos semanas. El objetivo primario fue una respuesta combinada a la semana 24, definida por supresión virológica significativa del ARN del VHD junto con normalización de la alanina aminotransferasa, integrando así eficacia virológica y beneficio bioquímico.

Resultados a corto plazo con supresión virológica relevante

En la semana 24, casi la mitad de los pacientes tratados con la combinación alcanzaron la respuesta combinada, frente a un 70% en el grupo de monoterapia. La respuesta virológica fue notable en ambos brazos, alcanzando el 100% con la combinación y más del 80% con tobevibart solo. La normalización de ALT mostró mayor variabilidad, con porcentajes inferiores en el grupo combinado, lo que sugiere que la mejoría bioquímica puede seguir una cinética distinta a la supresión viral inicial.

Evolución hasta la semana 48 y control profundo del virus

El seguimiento hasta la semana 48 aportó datos clave sobre la profundidad y durabilidad de la respuesta. Más de la mitad de los pacientes en ambos grupos mantuvieron la respuesta combinada, pero la combinación destacó por una mayor proporción de pacientes con ARN del VHD no detectable. Además, la reducción del HBsAg fue mucho más pronunciada con tobevibart más elebsiran, con niveles inferiores a 10 UI por mililitro en la gran mayoría de los tratados. Este hallazgo es especialmente relevante, ya que la disminución profunda del HBsAg se considera un objetivo central para modificar el curso natural de la enfermedad.

Seguridad y tolerabilidad del tratamiento

El perfil de seguridad fue consistente con terapias inmunológicas y basadas en ARN interferente. La mayoría de los participantes experimentaron al menos un evento adverso, predominantemente síntomas pseudogripales y escalofríos. No se observaron brotes de ALT clínicamente relevantes, un aspecto crítico en pacientes con enfermedad hepática avanzada. La ausencia de señales claras de toxicidad hepática significativa respalda la viabilidad de estos esquemas en estudios de mayor duración.

Implicaciones clínicas y futuras líneas de investigación

Este ensayo proporciona una prueba de concepto sólida de que la interferencia dirigida contra el HBsAg puede lograr una supresión profunda del VHD con mejoría bioquímica sostenida. Aunque la monoterapia con tobevibart mostró una eficacia considerable, la combinación con elebsiran se asoció con un mayor control del ARN viral y una reducción más marcada del HBsAg, lo que podría traducirse en beneficios clínicos a largo plazo. Será fundamental evaluar la durabilidad de estas respuestas tras la suspensión del tratamiento y su impacto en desenlaces clínicos duros.

Conclusión

Los resultados de este ensayo de fase 2 sitúan a tobevibart, solo o en combinación con elebsiran, como una estrategia terapéutica prometedora para la hepatitis D crónica. La capacidad de reducir de forma sostenida el ARN del VHD, normalizar la ALT y disminuir de manera profunda el HBsAg representa un avance significativo en un campo con necesidades médicas no cubiertas. Estos hallazgos justifican el desarrollo de ensayos de fase 3 orientados a confirmar su impacto clínico y redefinir el futuro tratamiento de esta infección grave.

 

Financiado por Vir Biotechnology; número ClinicalTrials.gov, NCT05461170.)

El conflicto de intereses de los autores pueden consultarse en el texto original

The post La terapia dirigida al HBsAg abre una nueva vía para la hepatitis D crónica appeared first on El médico interactivo.



from El médico interactivo https://ift.tt/QnaTyPh

“Medicina Nuclear en Oncología: del diagnóstico a la estrategia terapéutica”

“La Medicina Nuclear en Oncología no sólo diagnostica, sino que también se ha convertido en una pieza fundamental de la estrategia terapéutica”, como indica Mònica Velasco, facultativa especialista en Medicina Nuclear del Hospital de la Santa Creu i Sant Pau de Barcelona y del Hospital HM Nou Delfos, en esta entrevista para EL MÉDICO INTERACTIVO. Precisamente en esta ‘Semana de la Oncología’, aprovecha la oportunidad para dar visibilidad al “papel creciente de la Medicina Nuclear en el abordaje integral del cáncer”.

Mònica Velasco, que forma parte de la Sociedad Española de Medicina Nuclear e Imagen Molecular (SEMNIM), recalca los beneficios de “reforzar la colaboración entre especialidades y compartir avances”. También recuerda que “la innovación solo tiene sentido si se traduce en un beneficio real para los pacientes”.

¿Qué novedades aporta la Medicina Nuclear en Oncología?

En los últimos años la Medicina Nuclear ha experimentado una auténtica transformación en el campo de la Oncología. Hoy disponemos de radiofármacos cada vez más específicos que permiten detectar la enfermedad tumoral de forma muy precoz, incluso antes de que aparezcan lesiones visibles en otras pruebas de imagen. Esto ha cambiado radicalmente la forma en que diagnosticamos, estadificamos y seguimos muchos tumores.

Además, la consolidación de la teragnosis, que combina diagnóstico y tratamiento sobre la misma diana molecular, nos permite no solo localizar el tumor con gran precisión, sino también tratarlo de forma dirigida y personalizada. A ello se suma la incorporación de nuevos equipos híbridos como PET-TC, SPECT-TC o PET-RM, que ofrecen estudios más rápidos, más sensibles y con menor dosis de radiación.

¿Qué papel juega la imagen molecular en el diagnóstico precoz y en la caracterización biológica de los tumores?

La imagen molecular permite visualizar procesos funcionales y metabólicos que preceden a los cambios estructurales, lo que significa que podemos detectar tumores en fases muy iniciales y comprender mejor su comportamiento biológico. Gracias a radiofármacos dirigidos a dianas concretas podemos conocer aspectos como la proliferación celular, la expresión de receptores o la actividad metabólica del tumor. Esta información resulta clave para elegir el tratamiento más adecuado y anticipar la respuesta, avanzando hacia una medicina más precisa.

¿Cómo contribuye la Medicina Nuclear a una Oncología verdaderamente personalizada?

La Medicina Nuclear es una herramienta fundamental para personalizar el tratamiento del cáncer. Nos ayuda a identificar qué pacientes se beneficiarán de determinadas terapias y a monitorizar de forma precoz si están funcionando.

Técnicas como el PET-TC PSMA o el PET con análogos de somatostatina permiten seleccionar terapias dirigidas que actúan específicamente sobre las células tumorales, y reducen la toxicidad sobre los tejidos sanos. Además, también participamos en la cirugía oncológica con procedimientos de radioguiado, como la localización del ganglio centinela o la detección de lesiones no palpables, que facilitan intervenciones más precisas y menos agresivas.

¿Qué ventajas ofrece la Medicina Nuclear frente a otras técnicas de imagen?

La principal ventaja es que aporta información funcional y molecular, no solo anatómica. Esto permite detectar enfermedad oculta o muy precoz, diferenciar lesiones activas de cambios residuales o cicatriciales, evaluar la respuesta terapéutica antes de que se produzcan cambios morfológicos y caracterizar la biología tumoral de forma no invasiva. La combinación de imagen funcional y anatómica en los equipos híbridos proporciona una visión más completa y útil para la toma de decisiones clínicas.

¿Cuál es el impacto real de la teragnosis en la práctica clínica diaria?

La teragnosis es un concepto central en la Medicina Nuclear moderna. Consiste en utilizar la misma molécula para diagnosticar y tratar un tumor: primero se marca con un isótopo emisor de positrones o gamma para identificar la enfermedad y evaluar si expresa la diana adecuada; posteriormente, esa misma molécula se marca con un isótopo terapéutico para administrar radiación selectiva sobre las células tumorales. Este enfoque garantiza que el tratamiento se dirige exactamente a las células que lo necesitan, los que maximiza la eficacia y minimiza la toxicidad.

¿En qué tumores se observan mayores beneficios?

Hace décadas que aplicamos este concepto en el cáncer diferenciado de tiroides con I‑131. En los últimos años se ha consolidado en los tumores neuroendocrinos mediante el binomio [68Ga]Ga-DOTA-TOC (para diagnóstico con PET-TC) y [177Lu]Lu-DOTA-TATE (para tratamiento). Recientemente se ha incorporado al Sistema Nacional de Salud la terapia con [177Lu]Lu-PSMA-617 para el cáncer de próstata metastático resistente a la castración, seleccionada previamente mediante PET‑PSMA.

¿Cómo influye la información de la imagen molecular en la toma de decisiones terapéuticas?

La imagen molecular influye de forma decisiva en múltiples etapas del proceso clínico. Permite realizar un diagnóstico y una estadificación inicial más precisa, e identifica enfermedad que puede modificar por completo la estrategia terapéutica. Ayuda a seleccionar a los pacientes candidatos a cirugía, radioterapia, inmunoterapia o terapias dirigidas, y permite evaluar la respuesta de manera precoz, lo que facilita la modificación de tratamientos ineficaces. También es fundamental en la detección de recaídas, incluso cuando otras técnicas de imagen son negativas.

Por otra parte, al evaluar la función de distintos órganos, también participamos en su valoración prequirúrgica o durante el tratamiento oncológico, por ejemplo, en la planificación de hepatectomías mayores o resecciones pulmonares, o en la monitorización de la función ventricular cardíaca durante la quimioterapia.

¿Qué avances recientes en radiofármacos considera más prometedores?

Considero que los avances más prometedores en radiofármacos son aquellos que integran diagnóstico y tratamiento dentro del enfoque teragnóstico, ya que nos permiten seleccionar mejor a los pacientes y ofrecer terapias más precisas y personalizadas. Destacan especialmente los radiofármacos dirigidos al PSMA en cáncer de próstata, que han supuesto un cambio de paradigma tanto en la detección de enfermedad metastásica como en su tratamiento, así como las terapias con análogos de somatostatina marcados para tumores neuroendocrinos, con claros beneficios en el control de la enfermedad y en la calidad de vida.

también sobresalen terapias ya consolidadas, como la radioembolización con ytrio-90 para lesiones hepáticas primarias o metastásicas, el tratamiento intratumoral con fósforo‑32 para el cáncer de páncreas localmente avanzado y el tratamiento tópico con renio-188 para el cáncer de piel no melanoma.

En el ámbito de la investigación, se están desarrollando nuevos radiofármacos con mejores propiedades físicas, marcados con emisores alfa, que permiten una mayor eficacia citotóxica con menor daño a los tejidos sanos. Además, están emergiendo radiofármacos dirigidos a nuevas dianas del microambiente tumoral, como el FAPI, que amplían de forma notable las posibilidades diagnósticas y terapéuticas de la medicina nuclear.

¿Cómo valora la colaboración multidisciplinar con oncólogos médicos, radioterápicos y cirujanos?

Valoro la colaboración multidisciplinar como un pilar fundamental y absolutamente necesario en el abordaje del paciente oncológico actual. El cáncer es una enfermedad compleja que exige decisiones terapéuticas cada vez más personalizadas, y eso solo es posible cuando oncólogos médicos, oncólogos radioterápicos, cirujanos y especialistas en otras áreas trabajamos de forma coordinada y con una comunicación constante.

La coordinación en comités de tumores permite tomar decisiones más ajustadas y ofrecer una atención más personalizada, lo que repercute directamente en mejores resultados para los pacientes.

¿Qué opina de la integración de la Medicina Nuclear en los comités oncológicos?

La integración de la Medicina Nuclear en los comités oncológicos es cada vez mayor y más reconocida, pero aún existen áreas de mejora. Es fundamental reforzar la presencia de especialistas en todos los comités relevantes y garantizar que los servicios estén adecuadamente dimensionados en cuanto a personal médico para garantizar su presencia activa y continuada en los comités oncológicos. La Medicina Nuclear debe ser entendida no solo como una técnica diagnóstica, sino como un actor clave en la estrategia terapéutica.

¿Cómo impactan la investigación clínica y los ensayos internacionales en la evolución de esta especialidad?

La investigación clínica es el motor del avance en Medicina Nuclear. Los ensayos clínicos están permitiendo validar nuevos radiofármacos, comparar estrategias teragnósticas, evaluar terapias alfa emergentes y establecer criterios de respuesta específicos para la imagen molecular.

Participar en estos estudios nos permite ofrecer a los pacientes acceso a tratamientos innovadores y situar a la especialidad en la vanguardia de la Oncología.

¿Qué retos considera prioritarios para el futuro de la Medicina Nuclear en Oncología?

Entre los retos prioritarios para el futuro de la Medicina Nuclear en Oncología destaca, en primer lugar, garantizar un acceso equitativo a radiofármacos innovadores y asegurar una capacidad suficiente de producción y distribución. También es esencial disponer de infraestructuras adecuadas que permitan acoger el aumento progresivo de la actividad terapéutica, incluyendo espacios específicos para la administración ambulatoria de radionúclidos, áreas de aislamiento cuando sea necesario y circuitos asistenciales bien definidos.

A ello se suma la necesidad de contar con una dotación suficiente de personal cualificado, por ejemplo, especialistas en Medicina Nuclear, radiofarmacéuticos, técnicos y personal de enfermería especializado, que garantice la calidad asistencial y la continuidad de los programas terapéuticos. El futuro de la especialidad es muy prometedor, pero requiere inversión, planificación y una visión estratégica compartida que permita responder al crecimiento sostenido de la Medicina Nuclear en el ámbito oncológico.

Mònica Velasco ha declarado no tener conflictos de interés.

The post “Medicina Nuclear en Oncología: del diagnóstico a la estrategia terapéutica” appeared first on El médico interactivo.



from El médico interactivo https://ift.tt/zZNpB9Q