Suscribete

Tennis

lunes, 10 de agosto de 2026

“El reto más urgente es atraer profesionales a la AP”

Si la AP pública es clave para la salud de la población, ¿por qué crece la demanda de seguros privados con atención primaria? ¿No parece poco consecuente?»

La evidencia científica es rotunda: los sistemas sanitarios que invierten en una Atención Primaria fuerte, accesible y resolutiva obtienen mejores resultados en salud, mayor equidad y menor coste global. No es una opinión, es una constatación ampliamente documentada. Ahora bien, el crecimiento de los seguros privados con cobertura de AP no es una contradicción en sí misma: se puede entender desde dos puntos de vista.

Primero, cuando un ciudadano que ya paga sus impuestos opta por pagar además una póliza privada, no lo hace porque reniegue de lo público, lo hace porque puede que perciba dificultades de accesibilidad, tiempos de espera excesivos o falta de continuidad asistencial. Y segundo, existe, como decía, una sólida evidencia de que los sistemas con una Atención Primaria fuerte mejoran la salud poblacional, la equidad y la eficiencia. Lejos de resultar contradictorio, el creciente protagonismo de la Atención Primaria en los seguros privados refleja precisamente el éxito de este modelo: su capacidad para generar valor clínico, satisfacción del paciente y sostenibilidad. Por ello, la AP pública no solo constituye la base del sistema sanitario, sino también un referente que el ámbito privado incorpora como elemento estratégico de atracción y fidelización de clientes.

¿Los presupuestos que se aprueban para Atención Primaria están en consonancia con su nivel de resolución y la puesta en valor de los responsables sanitarios?

En la mayoría de comunidades autónomas, la proporción del gasto sanitario total destinada a AP ha permanecido durante décadas por debajo del 15-16 %, cuando organismos internacionales recomiendan acercarse al 25 %. Esa brecha entre palabras y euros puede traducirse en cupos saturados, en profesionales agotados, en infraestructuras envejecidas y, en último término, en ciudadanos que perciben una AP que no da abasto. La pandemia puso todo esto bajo el foco con crueldad. Afortunadamente, existe hoy un amplio consenso en torno al papel estratégico de la Atención Primaria como eje vertebrador del sistema sanitario. Sabemos que una Atención Primaria bien dotada, accesible y resolutiva mejora los resultados en salud, refuerza la equidad y contribuye a la sostenibilidad del conjunto del sistema.

Es cierto que, en un contexto de recursos limitados y de múltiples demandas asistenciales, la adecuación de los presupuestos a todas las necesidades no siempre puede producirse con la intensidad o la rapidez deseables; la sanidad debe responder simultáneamente a desafíos muy diversos, algunos de ellos de alta exigencia inmediata. No obstante, también es justo reconocer que en los últimos años se está produciendo un esfuerzo progresivo de refuerzo de la Atención Primaria, tanto en financiación como en organización, recursos humanos e innovación. Puede que no siempre al ritmo que todos querríamos, pero sí en una dirección clara y sostenida.

Ustedes proponen que parte de los presupuestos sanitarios sean finalistas para la AP, ¿cree que les escucharán?

El argumento está construido desde hace tiempo y es sólido: cada euro invertido en AP evita varios euros de gasto hospitalario. Fortalecer el primer nivel reduce urgencias, ingresos evitables, cronificación mal manejada y duplicidades diagnósticas. Lo que ha cambiado en los últimos años es la visibilidad del problema. La pandemia demostró que una AP robusta es un activo estratégico de primer orden, no un gasto, sino la inversión más rentable del sistema.

¿Seremos escuchados? Entiendo que sí, en la medida en que existe un consenso creciente sobre la necesidad de reforzar la Atención Primaria. No obstante, también debemos ser conscientes de que las decisiones presupuestarias requieren un equilibrio complejo entre múltiples prioridades del sistema sanitario. Probablemente no veremos cambios radicales, pero sí una evolución progresiva hacia modelos de financiación que aseguren mayor estabilidad y suficiencia para la Atención Primaria. En ese camino estamos: avanzando, paso a paso.

Desde la SEDAP trabajamos para que este modelo se replique. No podemos garantizar que todos escuchen, pero sí podemos garantizar que los argumentos y los modelos de referencia estén disponibles para quienes quieran hacerlo bien.

Su plan para la AP habla de equidad. ¿Cómo reducir las diferencias entre la AP rural y urbana y entre las comunidades con presupuestos diferentes?

La equidad en AP tiene dos dimensiones que no debemos confundir: la equidad territorial dentro de una comunidad autónoma y la equidad entre comunidades. Ambas son urgentes y ambas tienen instrumentos distintos. La AP rural no puede ser una versión empobrecida de la urbana, tiene que ser una AP de igual calidad adaptada a su contexto.

La desigualdad entre comunidades autónomas es más compleja. Es fruto del modelo de financiación autonómica, de decisiones políticas acumuladas durante décadas y de diferencias económicas estructurales. La solución pasa por mecanismos de cohesión del SNS más efectivos, por un Consejo Interterritorial con mayor capacidad vinculante y, en última instancia, por la voluntad política de entender la sanidad como un derecho ciudadano que no puede depender del código postal.

 ¿En que sean más consecuentes los que gobiernan estriba que las diferencias asistenciales entre comunidades sean más o menos gravosas?

Las diferencias asistenciales entre comunidades autónomas no pueden explicarse únicamente por una mayor o menor “consecuencia” de quienes gobiernan. La realidad del sistema sanitario en España es más compleja. Nuestro modelo es descentralizado, y eso implica que cada comunidad autónoma planifica, organiza y financia sus servicios sanitarios. Este modelo tiene ventajas claras en adaptación a las necesidades locales, pero también introduce variabilidad en recursos, tiempos de acceso o capacidad asistencial. Esto puede generar una fragmentación que, a su vez, puede derivar en inequidad sistémica cuando los gobiernos autonómicos priorizan de modo muy diferente.

A ello se añaden factores objetivos que influyen de forma significativa: la estructura demográfica (envejecimiento), la dispersión geográfica, el nivel de financiación disponible y las propias prioridades organizativas de cada territorio.

Es cierto que las decisiones presupuestarias, y en particular el peso que se otorga a la Atención Primaria, pueden modular estas diferencias. En todo caso, el sistema dispone de mecanismos de cohesión, como el Consejo Interterritorial y la cartera común de servicios, que buscan precisamente garantizar la equidad básica entre ciudadanos, independientemente de dónde residan.

La consecuencia debería traducirse en tres compromisos: primero, garantías mínimas comunes en cartera de servicios y ratios de profesionales en todo el territorio nacional; segundo, mecanismos de seguimiento y rendición de cuentas públicos y comparables entre comunidades; y tercero, disposición a adoptar las mejores prácticas, independientemente de su origen político.

¿Qué le falta a la relación entre Atención Primaria y el hospital para funcionar como un verdadero continuo asistencial centrado en el paciente?

La relación real entre ambos niveles no siempre alcanza el grado de coordinación que sería deseable. En ocasiones, más que un problema estructural, lo que existe es una insuficiente integración funcional, con circuitos todavía mejorables, cierta fragmentación y una comunicación no todo lo fluida que el paciente necesita. Por ello, más que hablar únicamente de organigramas, que también, el reto fundamental está en reforzar las sinergias operativas: mejorar la comunicación clínica entre niveles, facilitar circuitos asistenciales compartidos y potenciar la continuidad asistencial real.

Desde la perspectiva de un área sanitaria integrada como la nuestra, el modelo que defiendo es radicalmente diferente.  AP y AH son partes del mismo sistema asistencial, no compartimentos estancos. El médico de familia debe ser el director de orquesta clínico del paciente, con acceso fluido a la especialidad, con capacidad de interconsulta no presencial y con protocolos compartidos de derivación y retorno. La mención a los internistas es muy pertinente. La medicina interna hospitalaria tiene una visión integradora del paciente que la hace especialmente apta para colaborar con la AP en el manejo del paciente crónico complejo y pluripatológico.

El seguimiento y pautado al paciente lo suelen hacer en AP. ¿Se actúa en consecuencia con esta estrategia?

Efectivamente, el modelo asistencial es de ida y vuelta. La Atención Primaria no solo actúa como puerta de entrada, sino que asume, en la mayoría de los casos, el seguimiento continuado, el ajuste terapéutico, la detección precoz de complicaciones, la gestión de la polimedicación y, en definitiva, la visión longitudinal del paciente. Es ahí donde realmente se consolida la continuidad asistencial.

Actuar en consecuencia significa varias cosas simultáneamente: historia clínica única integrada entre niveles, acceso bidireccional a la información en tiempo real, y reconocimiento explícito de que el médico de familia o la enfermera de AP que gestiona un paciente crónico complejo está haciendo medicina de alta complejidad, no medicina de segunda categoría. La realidad es que se ha avanzado, pero todavía estamos en un proceso de ajuste progresivo.

La AP y su relación con los servicios sociales comunitarios de la zona es clave. ¿Se fomenta esta sinergia?

La relación entre Atención Primaria y los servicios sociales comunitarios es, sin duda, uno de los pilares para abordar adecuadamente problemas complejos como la salud mental, las adicciones, la soledad, la exclusión o las necesidades básicas. No son solo problemas sanitarios, son realidades sociales que requieren una respuesta integrada. Desde la SEDAP se promueve una línea clara de orientación hacia la Atención Primaria comunitaria, con énfasis en la coordinación asistencial, la organización centrada en la comunidad y el impulso de modelos más integrados y resolutivos.

Es decir, la idea de colaboración con el ámbito social está presente como principio. Si ampliamos la mirada al conjunto del sistema sanitario, encontramos que los planes nacionales de Atención Primaria y Comunitaria incorporan explícitamente la salud comunitaria y la integración con recursos sociales como líneas estratégicas, y las estrategias de salud mental avanzan hacia un modelo más comunitario, con participación social y enfoque en vulnerabilidad.

Además, la evidencia señala que la coordinación sociosanitaria es clave para mejorar la atención a pacientes complejos, aunque todavía existen retos importantes en su desarrollo efectivo. Esto no es un lujo, es reconocer que la salud se hace también en el ayuntamiento, en el centro de mayores, en la asociación de vecinos y en la escuela, no solo en la consulta del médico y/o el enfermero.

La AP en su ámbito rural ¿es la «cenicienta», esquinada, sin medios humanos ni técnicos… o no es así? 

Reducir la Atención Primaria rural a una “cenicienta” sería una visión incompleta. En muchos territorios es precisamente un verdadero baluarte del sistema sanitario: cercana, resolutiva y profundamente vinculada a la comunidad. Además, su papel va más allá de lo estrictamente sanitario. La evidencia y la experiencia nos indican que contribuye a la cohesión territorial, mejora la percepción de seguridad y calidad de vida y, junto con otros servicios públicos, favorece la fijación de población en el territorio. En ese sentido, la Atención Primaria rural no es solo asistencia sanitaria es también infraestructura social y elemento de equilibrio demográfico.

También hay que reconocer que se enfrenta a grandes problemas como la dispersión y distancias que recorrer para la asistencia, las sustituciones más difíciles de cubrir, infraestructuras más envejecidas, el menor acceso a equipamiento avanzado, y profesionales que a menudo deben asumir una polivalencia clínica extraordinaria sin el reconocimiento que eso merece.

Al mismo tiempo, la AP rural tiene algo que la urbana frecuentemente ha perdido: el conocimiento profundo del paciente y su entorno, la continuidad asistencial genuina, la capacidad de actuar sobre determinantes de salud comunitarios con mayor eficacia. Cuando funciona bien, es, como digo, un baluarte insustituible y, como usted apunta, un factor real de arraigo poblacional. Un municipio rural con un centro de salud digno y un profesional comprometido retiene familias; sin eso, el éxodo es más probable.

Ante el aumento de pacientes crónicos y pluripatológicos, ¿la Atención Primaria está preparada para este reto?

El envejecimiento poblacional, el aumento de la cronicidad compleja y la emergencia de nuevas patologías vinculadas a determinantes sociales y ambientales exigen una AP cualitativamente diferente de la que se diseñó hace cuarenta años. Tiene que ser más proactiva, más predictiva, más multidisciplinar y mejor interconectada con el hospital y los servicios sociales.

Desde la SEDAP defendemos un modelo de gestión de la cronicidad que abandone la lógica reactiva (el paciente viene cuando tiene una crisis), y adopte una lógica anticipatoria (identificamos al paciente de riesgo, intervenimos antes de la descompensación y seguimos con herramientas digitales en su domicilio). Eso requiere estratificación poblacional, herramientas de inteligencia clínica y ratios de profesionales que permitan hacer esa medicina preventiva sin sacrificar la atención aguda.

Se habla de más digitalización y, al mismo tiempo, de más humanización. ¿Cómo evitar que la pantalla se interponga entre el médico y el paciente? ¿Son compatibles o el trato robotizado se impone?

Son absolutamente compatibles, y de hecho la tecnología bien usada debería liberar tiempo para la relación clínica, no sustraérselo. El problema que usted describe no es de tecnología es de cultura profesional y de organización de la consulta. Cuando el médico pasa la mayor parte del tiempo frente a la pantalla llenando formularios o gestionando burocracia electrónica, la tecnología se ha convertido en una carga, no en una herramienta. Ahí la solución no es menos tecnología, sino tecnología mejor diseñada para el profesional y una carga administrativa que no compita con el tiempo clínico.

La humanización no es nostálgica ni antitecnológica. Significa que el acto clínico, sea presencial o telemático, se centra en la persona. Un profesional que usa bien la historia clínica electrónica, que tiene soporte a la decisión bien integrado y que no pierde tiempo en tareas administrativas evitables puede dedicar más atención genuina al paciente que tiene delante. Tecnología y humanidad no son rivales, el verdadero rival de la humanización en la consulta es la burocracia, la saturación y los cupos imposibles.

¿Cómo atraer y retener talento en Atención Primaria?

Este es quizás el reto más urgente y el que más me preocupa como gestor. La implementación efectiva de la Atención Primaria depende, en gran medida, de contar con profesionales motivados, reconocidos y con condiciones adecuadas de ejercicio. Esta es, probablemente, una de las cuestiones más decisivas para el futuro del sistema.

Es cierto que, en los últimos años, la elección de plazas MIR refleja una menor preferencia inicial por la Atención Primaria, especialmente en determinados entornos. Pero también debemos interpretar este fenómeno con una mirada constructiva: no es una falta de vocación, sino una señal clara de dónde debemos mejorar el modelo.

La experiencia nos indica que el atractivo profesional de la Atención Primaria se fundamenta en varios elementos bien identificados, comenzando por unas condiciones laborales que garanticen estabilidad, un tiempo suficiente por paciente y una carga asistencial adecuada. Asimismo, requiere de una retribución competitiva, especialmente en zonas de difícil cobertura, junto al acceso a tecnología diagnóstica y herramientas digitales que aumenten la capacidad resolutiva del profesional. A esto se suman las posibilidades reales de desarrollo profesional, docencia e investigación, la mejora de la conciliación y la flexibilidad organizativa y, no menos importante, un entorno de trabajo profesionalmente estimulante y reconocido.

En el caso de las zonas rurales o de difícil cobertura, estos factores deben reforzarse con medidas específicas que ya se están explorando, tales como la implementación de incentivos económicos y de carrera profesional, el ofrecimiento de facilidades en vivienda, movilidad o conciliación, y el desarrollo de modelos organizativos más flexibles y equipos ampliados.

Desde la perspectiva de SEDAP hay una línea clara de planteamiento: reforzar la capacidad resolutiva, el liderazgo profesional y la organización de los equipos de Atención Primaria, orientándolos a un ejercicio más autónomo, más atractivo y más reconocido.

Y en coherencia con las estrategias públicas actuales, se está avanzando en ampliar el equipo de Atención Primaria mediante la incorporación de perfiles diversos, mejorar la capacidad de resolución, y reforzar la atención comunitaria y la continuidad asistencial, aspectos que también forman parte del atractivo profesional del modelo.

Algunos parecen querer ganar la batalla en solitario, pero ustedes hablan de liderazgo de gestión. ¿Cómo lograrlo con plantillas estables, trabajo en equipo, accesibilidad?

El liderazgo en AP no se construye desde el despacho ni desde el ego individual. Se construye desde equipos cohesionados, con roles claros, con cultura compartida de mejora continua y con estructuras organizativas que faciliten la coordinación en lugar de obstaculizarla. Uno de los diagnósticos que la Estrategia de Mejora de la Atención Primaria (EMAP) comparte con la SEDAP es que los Equipos de Atención Primaria han funcionado con demasiada frecuencia como agregados de profesionales individuales que comparten un edificio, más que como equipos clínicos con objetivos comunes y responsabilidad compartida. Cambiar eso requiere inversión en liderazgo, en formación en habilidades directivas para los coordinadores de EAP, en consolidación de sus funciones con reconocimiento retributivo real, en planes de comunicación interna y en una cultura que valore el trabajo colaborativo.

La estabilidad de plantillas es la base de todo lo demás. Un equipo en el que la mitad de sus miembros son sustitutos rotativos no puede construir cultura ni continuidad asistencial. Las acciones comprometidas en la EMAP para reducir la temporalidad, para fomentar la contratación estable de quienes finalizan su residencia y para diseñar una carrera profesional atractiva en AP apuntan directamente a ese objetivo. El liderazgo es la consecuencia natural de un entorno donde las personas están motivadas, se sienten valoradas y cuentan con los medios necesarios para hacer bien su trabajo.

¿Cree que sus planes de implementación serán compartidos en las demás comunidades autónomas?

Quiero creer que sí, aunque con el realismo suficiente para saber que el camino es largo. La EMAP no aspira a ser una receta exportable sin adaptación, porque cada comunidad tiene su demografía, su cultura organizativa, sus fortalezas y sus carencias específicas. Lo que sí puede ser universal es la metodología: participación amplia de todos los agentes, diagnóstico honesto basado en datos, objetivos medibles, compromisos presupuestarios concretos y estructuras de seguimiento que rindan cuentas públicamente.

Desde la SEDAP trabajamos precisamente para que los modelos que funcionan circulen entre comunidades. No desde una lógica de competencia o de orgullo territorial, sino desde la convicción de que los pacientes murcianos, extremeños o vascos merecen todos una AP de igual calidad.

Si la EMAP demuestra en los próximos años lo que los indicadores ya anticipan, su impacto irá más allá de la Región de Murcia. Y si eso ocurre, habrá valido la pena cada hora de trabajo que hay detrás de estas páginas.

The post “El reto más urgente es atraer profesionales a la AP” appeared first on El médico interactivo.



from El médico interactivo https://ift.tt/5YwQ8rZ

viernes, 7 de agosto de 2026

Reumatología recomienda a los pacientes mantener el tratamiento en vacaciones y planificar viajes

El verano no incrementa por sí mismo el riesgo de brotes de las enfermedades reumáticas, pero determinados factores asociados a esta época pueden favorecer su aparición o empeorar los síntomas. La exposición solar, la deshidratación, las infecciones, la interrupción del tratamiento y los cambios en las rutinas de descanso son algunos de los elementos que deben tenerse en cuenta, según ha señalado la Sociedad Española de Reumatología (SER).

Reumatología recomienda planificación

Cristiana Sieiro, portavoz de la SER, ha hablado de la planificación de los viajes y los distintos planes que se vayan a hacer durante las vacaciones. “No se debe interrumpir el tratamiento médico sin consultar antes con el especialista”, ha indicado.

El efecto del calor varía según la enfermedad. Puede aliviar el dolor y la rigidez en algunas patologías musculoesqueléticas, pero también favorecer el cansancio, la inflamación, el edema y la fatiga en determinados pacientes. Por este motivo, los especialistas han recomendado individualizar las medidas preventivas en función de la enfermedad y del tratamiento.

Pacientes con fotosensibilidad

La exposición solar requiere especial atención en enfermedades como el lupus, la dermatomiositis, el síndrome de Sjögren o determinadas vasculitis. «La fotosensibilidad en enfermedades reumáticas puede provocar reacciones cutáneas y activar el sistema inmunitario en algunas patologías», ha explicado Cristiana Sieiro.

Por su lado, la enfermera Patricia García, del Servicio de Reumatología del Hospital Universitario Ramón y Cajal de Madrid, ha recomendado utilizar fotoprotección con SPF 50+. Se debe aplicar entre 20 y 30 minutos antes de la exposición y renovarla cada dos horas. También ha aconsejado evitar la exposición entre las 12 y las 17 horas y utilizar medidas físicas, como sombrero y gafas de sol.

Además, algunos medicamentos pueden incrementar las reacciones cutáneas. La especialista ha señalado entre ellos determinados antibióticos, corticoides y fármacos modificadores de la enfermedad, como la sulfasalazina.

Conservación de los medicamentos

La medicación debe transportarse en el equipaje de mano y en cantidad suficiente para todo el viaje, más algunos días adicionales. En los tratamientos biológicos que requieren conservación entre 2 y 8 ºC deben utilizarse sistemas de refrigeración adecuados. La SER recomienda, además, disponer de un informe médico en inglés cuando sea necesario y comprobar previamente la cobertura sanitaria y los centros de referencia en el destino.

Antes de viajes internacionales también debe revisarse el calendario vacunal. Las vacunas inactivadas, como las de gripe, covid-19, neumococo, hepatitis B, virus del papiloma humano y herpes zóster recombinante, pueden administrarse en la mayoría de los casos. Las vacunas de virus vivos atenuados requieren una valoración individual en pacientes que reciben inmunosupresores o terapias biológicas.

The post Reumatología recomienda a los pacientes mantener el tratamiento en vacaciones y planificar viajes appeared first on El médico interactivo.



from El médico interactivo https://ift.tt/lTDKHom

Enemigos del ojo seco: calor, aire acondicionado y pantallas

Los principales enemigos del ojo seco son el calor, el aire acondicionado y las pantallas. El verano favorece la aparición o el empeoramiento de una de las patologías más frecuentes en las consultas de oftalmología. Las altas temperaturas y los ambientes con aire acondicionado aceleran la evaporación de la película lagrimal y pueden intensificar síntomas como escozor, sensación de cuerpo extraño, enrojecimiento o visión borrosa, según han indicado especialistas de la compañía oftalmológica Baviera.

Los especialistas han destacado que estos factores ambientales se suman a otros elementos que también influyen en la estabilidad de la lágrima y en la salud de la superficie ocular. Por ello, han hablado de la necesidad de identificar la causa predominante para orientar el tratamiento.

Enemigos del ojo seco

Otro factor habitual es el uso continuado de pantallas. La reducción de la frecuencia del parpadeo durante el trabajo con ordenadores, teléfonos móviles o tabletas dificulta la correcta distribución de la lágrima. “Cuando estamos frente a una pantalla, podemos parpadear hasta un 60 % menos de lo habitual”, ha dicho Paola Vázquez, especialista de Baviera.

El ojo seco también puede constituir una manifestación de enfermedades sistémicas, especialmente de origen autoinmune. Patologías como el síndrome de Sjögren, la artritis reumatoide o el lupus pueden alterar la producción lagrimal y provocar una sequedad ocular persistente. Asimismo, los procesos alérgicos pueden aumentar la inflamación de la superficie ocular y agravar la sintomatología.

Cambios hormonales

Los cambios hormonales representan otro factor relevante. Durante la menopausia disminuye la estabilidad de la película lagrimal, lo que explica la mayor prevalencia de ojo seco en mujeres de edad media y avanzada. Paola Vázquez ha comentado que “las hormonas desempeñan un papel clave en el equilibrio de la película lagrimal. Sus alteraciones pueden favorecer la aparición o el empeoramiento del ojo seco”.

Determinados medicamentos también pueden favorecer la sequedad ocular. Entre ellos figuran algunos antihistamínicos, antidepresivos y anticonceptivos hormonales, que pueden reducir la producción de lágrima o modificar su composición.

Cuando los síntomas persisten o afectan a la calidad de vida, los oftalmólogos han aconsejado derivar al paciente para una valoración oftalmológica. “Determinar el tipo de ojo seco y el grado de afectación resulta relevante para indicar el tratamiento más adecuado”. “Actualmente disponemos de técnicas como la luz pulsada intensa (IPL), que permiten mejorar los síntomas en determinados pacientes”, ha añadido Paola Vázquez.

The post Enemigos del ojo seco: calor, aire acondicionado y pantallas appeared first on El médico interactivo.



from El médico interactivo https://ift.tt/avIDume

La combinación de factores metabólicos y alcohol acelera la progresión de la esteatosis hepática

La coexistencia de factores de riesgo metabólicos y un consumo de alcohol superior al establecido para la enfermedad hepática esteatósica asociada a disfunción metabólica puede acelerar la progresión de la esteatosis hepática y aumentar el riesgo de fibrosis avanzada, cirrosis y hepatocarcinoma. Así lo han indicado expertos de la Sociedad Española de Patología Digestiva (SEPD).

La esteatosis hepática afecta aproximadamente a un tercio de la población adulta, según ha informado esta sociedad científica. La forma asociada a disfunción metabólica presenta una prevalencia del 32 % en España. Aunque la acumulación de grasa caracteriza la enfermedad, el principal determinante del pronóstico es el grado de fibrosis hepática, responsable de la progresión hacia cirrosis o hepatocarcinoma en los casos más avanzados.

Progresión de la esteatosis hepática

Vanesa Bernal, especialista en Aparato Digestivo del Hospital Universitario Miguel Servet de Zaragoza y experta de la SEPD, ha analizado el papel de la categoría MetALD, que identifica a los pacientes con esteatosis hepática en los que coinciden factores de riesgo metabólicos y un consumo de alcohol superior al admitido para la enfermedad hepática esteatósica asociada a disfunción metabólica.

“Sabemos que el alcohol y la disfunción metabólica no son factores independientes. Cuando coinciden, el riesgo de desarrollar fibrosis avanzada, cirrosis, descompensación hepática o hepatocarcinoma aumenta de forma significativa”, ha señalado. Los pacientes con MetALD presentan hasta el doble de riesgo de complicaciones hepáticas graves en comparación con quienes únicamente presentan factores metabólicos.

Este cambio de clasificación tiene implicaciones directas para la práctica clínica. “No basta con identificar la obesidad o la diabetes, sino que debemos cuantificar el consumo de alcohol, porque puede modificar tanto el diagnóstico como el pronóstico y las decisiones terapéuticas”, ha señalado Vanesa Bernal.

Incluso consumos considerados moderados pueden adquirir relevancia clínica cuando coexisten alteraciones metabólicas, ha añadido.

Detección precoz y abordaje integral

Los especialistas también han subrayado la importancia de detectar de forma precoz la fibrosis hepática mediante herramientas no invasivas, como los índices analíticos y la elastografía. El objetivo es estratificar el riesgo y seleccionar a los pacientes que requieren seguimiento especializado.

“Detectar la fibrosis antes de que aparezcan complicaciones ofrece una oportunidad para modificar la evolución natural de la enfermedad”, ha destacado la experta.

Desde el punto de vista asistencial, la SEPD ha insistido en que el abordaje debe ser integral. Además de intervenir sobre el consumo de alcohol, es necesario actuar sobre el exceso de peso, promover una alimentación saludable y la práctica de ejercicio físico, así como optimizar el control de la diabetes, la hipertensión y la dislipemia. “El objetivo no es tratar únicamente el hígado, sino abordar de forma global todos los factores que contribuyen a la progresión de la enfermedad”, ha añadido Vanesa Bernal.

The post La combinación de factores metabólicos y alcohol acelera la progresión de la esteatosis hepática appeared first on El médico interactivo.



from El médico interactivo https://ift.tt/6rI4gwa

jueves, 6 de agosto de 2026

La disbiosis oral se asocia con la artritis sintomática de la mano

Las alteraciones del microbioma oral podrían estar relacionadas con la presencia y gravedad de la artritis sintomática de la mano, según un estudio publicado en la revista de acceso abierto RMD Open. Los resultados sugieren que la composición de las comunidades microbianas de la cavidad oral podría participar en procesos inflamatorios sistémicos relacionados con la enfermedad y mantener una interacción relevante con el microbioma intestinal.

La artritis sintomática de la mano constituye una causa frecuente de dolor, rigidez, pérdida de fuerza de prensión y deterioro funcional. Aunque la fisiopatología es compleja y depende de factores genéticos, metabólicos, inmunológicos y ambientales, la investigación reciente ha comenzado a prestar mayor atención al papel potencial de la microbiota en las enfermedades musculoesqueléticas.

El microbioma oral representa una de las comunidades microbianas más diversas del organismo y mantiene una relación estrecha con el sistema inmunitario. La deglución continua de microorganismos y metabolitos producidos en la cavidad oral establece una conexión directa con el tracto gastrointestinal, lo que ha llevado a plantear la existencia de un eje microbioma oral-intestinal con posibles implicaciones sistémicas.

Menor diversidad microbiana en pacientes con artritis

Para estudiar esta posible asociación, los investigadores analizaron muestras de saliva de 52 personas con artritis sintomática de la mano y las compararon con las obtenidas de 712 participantes sin esta afección. La caracterización de las comunidades bacterianas se realizó mediante secuenciación del gen del ARN ribosomal 16S, una técnica ampliamente utilizada para estudiar la composición taxonómica del microbioma.

Los participantes con artritis sintomática presentaron una riqueza microbiana oral significativamente menor que los controles. Además, la estructura global de las comunidades bacterianas estaba alterada, lo que indica la presencia de una disbiosis asociada a la enfermedad.

La pérdida de diversidad microbiana constituye un fenómeno descrito en diferentes enfermedades inflamatorias y metabólicas. Sin embargo, la reducción de la riqueza bacteriana no demuestra por sí misma un mecanismo patogénico. Puede representar tanto una alteración implicada en la enfermedad como una consecuencia de factores asociados a ella, incluidos cambios dietéticos, medicación o modificaciones del estado general de salud.

Trichococcus se relaciona con la intensidad de los síntomas

Entre las diferencias observadas destacó el aumento significativo de la abundancia relativa del género bacteriano Trichococcus en las personas con artritis sintomática de la mano. Además, una mayor presencia de estas bacterias se relacionó positivamente con la gravedad de los síntomas referidos por los participantes.

Este hallazgo resulta especialmente relevante porque la abundancia de Trichococcus en el microbioma oral también mostró una asociación con una vía metabólica de la tirosina relacionada con el microbioma intestinal. Esta ruta metabólica había sido previamente vinculada con la artritis sintomática de la mano, lo que plantea una posible conexión funcional entre los cambios microbianos de la cavidad oral y las alteraciones metabólicas intestinales.

Los resultados respaldan la hipótesis de que el microbioma podría actuar como un sistema interconectado, en el que los cambios producidos en una localización anatómica se relacionan con modificaciones en otras comunidades microbianas del organismo.

Alteración del eje microbioma oral-intestinal

El análisis mostró también una reducción de las correlaciones entre las comunidades microbianas orales e intestinales en las personas con artritis sintomática. Esta pérdida de coordinación entre ambos ecosistemas podría reflejar una alteración del equilibrio fisiológico del eje microbioma oral-intestinal.

Los mecanismos responsables todavía no están definidos. Una hipótesis plantea que determinadas modificaciones de la microbiota podrían favorecer la producción de metabolitos capaces de modular la inflamación sistémica. Otra posibilidad es que la disbiosis oral y la intestinal formen parte de un proceso común condicionado por factores ambientales, dietéticos o inmunológicos.

En este contexto, los hallazgos no permiten establecer que las alteraciones microbianas causen directamente la artritis. El diseño transversal del estudio impide determinar si la disbiosis precede a la aparición de los síntomas o si se desarrolla como consecuencia de la enfermedad.

Un hallazgo que requiere confirmación longitudinal

Los propios autores señalan varias limitaciones. La secuenciación 16S proporciona información sobre composición y taxonomía bacteriana, pero no permite una resolución suficiente para identificar con precisión especies o cepas concretas. Además, el diagnóstico se realizó a nivel de la mano y no de cada articulación individual, lo que podría haber introducido errores de clasificación.

El reducido tamaño del grupo de pacientes también limita la potencia estadística y puede impedir identificar asociaciones menos intensas. Aunque se ajustaron diversos factores de confusión, tampoco puede excluirse la influencia de variables no medidas.

Pese a estas limitaciones, el estudio aporta evidencia inicial sobre una asociación entre la disbiosis oral y la artritis sintomática de la mano. La identificación de alteraciones compartidas entre el microbioma oral e intestinal plantea nuevas hipótesis sobre la participación del eje microbioma oral-intestinal en la fisiopatología de la enfermedad.

Serán necesarios estudios longitudinales y cohortes de mayor tamaño para determinar si estos cambios microbianos constituyen factores de riesgo, biomarcadores de enfermedad o consecuencias de la artritis. Si se confirma una relación temporal y causal, el microbioma podría convertirse en una nueva vía de investigación para mejorar la estratificación de pacientes y explorar futuras estrategias preventivas o terapéuticas.

 

Fuente: EuropaPress

The post La disbiosis oral se asocia con la artritis sintomática de la mano appeared first on El médico interactivo.



from El médico interactivo https://ift.tt/rsmgvW6