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sábado, 24 de junio de 2017

Problemas de Denticion en bebes




No todos los niños experimentan el proceso de dentición de la misma manera. Hay diferencias con relación a cuándo les empiezan a brotar los dientes, los síntomas que se presentan y la cantidad de dolor que sufren.

 Aquí te explicamos cómo reconocer las señales que indican que a tu bebé le están saliendo los dientes. De esa manera te será más fácil ofrecerle remedios para aliviar su dolor o incomodidad.

Señales de que le están saliendo los dientes a tu bebé

Los síntomas pueden durar tan sólo unos días, justo alrededor del periodo cuando le está brotando un nuevo diente. Aunque también es posible que los síntomas perduren por algunos meses mientras le estén saliendo varios dientes.


Para algunos bebés (y papás) afortunados la dentición pasa desapercibida, ya que el bebé no muestra ningún síntoma o molestia. Así que no existe una serie de síntomas relacionados con el proceso de dentición que se aplique en todos los casos.


"Como mucho, un tercio de los bebés presenta el mismo síntoma", aclara Deb Lonzer, presidente del Departamento de pediatría comunitaria del Hospital de niños de la Clínica Cleveland. "De manera que un tercio de los niños puede presentar salivación intensa, otro tercio de los pequeños pueden estar irritables o inquietos y el otro tercio es posible que tengan dificultades para dormir".


Entre los síntomas que puede tener tu bebé, se incluyen:


  •     Salivación intensa
  •     Inflamación en las encías
  •     Un diente que se asoma por debajo de la encía
  •     Irritabilidad o inquietud
  •     Problemas para dormir
  •     Ganas de morder, masticar o chupar todo lo que se encuentra
  •     Se frota la cara
  •     Rechaza la comida
  •     Se agarra los oídos


Si observas que tu bebé presenta varios de los síntomas arriba mencionados al mismo tiempo, lo más probable es que se deba a la dentición. Pero recuerda que siempre existe la posibilidad de que la causa sea otra.


Qué síntomas no debemos atribuirle a la dentición

Si tu bebé padece de diarrea, fiebre o congestión nasal, no lo atribuyas a la dentición, especialmente si los síntomas perduran por más de 24 horas.

Aunque muchos padres aseguran que dichos síntomas están directamente relacionados con la dentición de sus hijos, no existe evidencia científica que compruebe ese vínculo. Los expertos, incluyendo la Academia Estadounidense de Pediatría (AAP por sus siglas en inglés), dicen que la fiebre y la diarrea no son síntomas normales de la dentición.


Una de las muchas explicaciones posibles para el desarrollo de estos síntomas es que los bebés en fase de dentición a menudo se llevan muchas cosas a la boca para morderlas y aliviar el dolor en las encías, y se enferman al entrar en contacto con una mayor cantidad de virus y gérmenes.


Si tu niño tiene una temperatura rectal de 38.3 grados Celsius, 101 grados Fahrenheit, o más (38 Celsius, 100.4 Fahrenheit, o más en bebés de menos de 3 meses) y también tiene otros síntomas, como letargo (flojera), falta de apetito, vómitos o diarrea, llama a su doctor para que descarte un problema más grave.
Cuándo preocuparse si la dentición es tardía
A la gran mayoría de los bebés les empiezan a salir los dientes entre los 4 y 7 meses de edad. Pero también es normal si les salen bastante más tarde.


Si los dientes de tu bebé se tardan en salir pero el crecimiento de sus huesos, su piel y su pelo son normales, lo más probable es que todo esté bien. Pero si tu bebé cumple 18 meses y aún no tiene dientitos, coméntaselo al pediatra, quien podría referirte a un dentista pediátrico.


La dentición tardía no representa problemas con el desarrollo general del niño. De hecho, la dentición tardía podría tener sus ventajas, afirma el pediatra Paul Horowitz, fundador de Discovery Pediatrics en la ciudad de Valencia, en California. Y es que entre más tarden en salir los dientes de leche, menos tiempo hay para que éstos desarrollen caries antes que se caigan y salgan los dientes permanentes del niño.

Mi bebe eructa mucho. A que se debe?



Los eructos son las emisiones de aire retenido en la parte alta del aparato digestivo, cuya causa habitual está en la ingestión de mucho aire con el alimento, en la mayoría de las ocasiones por una técnica incorrecta en la administración de la lactancia materna o de una incorrecta preparación y administración del biberón en el caso de lactancia con leche de fórmula.
 

El aire retenido tiene necesidad de ser expulsado. Las pequeñas burbujas de aire que deglute se van uniendo formando una burbuja grande que busca su salida a través del esófago hasta el exterior. Los eructos pueden ser inmediatos a la toma de alimento o expulsarse entre tomas, ya que si se acuesta enseguida al bebé, éste tarda más en conseguir una burbuja lo suficientemente grande como para expulsarla, estando molesto hasta que lo consigue. 



¿Qué puedes hacer?



Puedes darle a tu hijo golpecitos suaves en la espalda y, en caso de llanto por dolor abdominal, masajes en la barriga manteniéndolos en la posición de sentado. Existe medicación que reduce la producción de gases por bacterias a nivel intestinal pero su eficacia en niños es dudosa.



El tratamiento más eficaz sería prevenir la ingesta de aire mediante una buena técnica de alimentación. En el caso de los lactantes colocando al bebé durante la toma en vertical ligeramente inclinado hacia atrás y hacia la izquierda, expulsión correcta de eructos, etc.




Dependiendo de la causa de los eructos incontrolables, tu hijo puede encontrar aliviar los eructos con antiácidos, cambio de dieta o medicamentos. Cuando no existe una patología, comer despacio y evitar determinados alimentos y bebidas debería ser suficiente para notar una mejoría.