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viernes, 14 de agosto de 2026

Jubilación: A los 40 hay que revisar, a los 50 planificar y a los 60 tomar decisiones con números concretos

Pensar en la jubilación suele ser una asignatura pendiente que muchos profesionales de la medicina posponen hasta que avistan los 60 años. Sin embargo, la complejidad de sus trayectorias —que a menudo alternan o combinan la sanidad pública, la consulta privada y la actividad como autónomos— convierte la anticipación en una necesidad estratégica.

Hablamos con José Manuel Orta Muñoz, asesor fiscal, contable y CEO de Ortafyc, sobre las claves para auditar nuestra vida laboral a tiempo, evitar sorpresas en el cálculo de la pensión y tomar el control de nuestro retiro mucho antes de lo habitual.

Muchos médicos posponen pensar en la jubilación hasta los 60. ¿Por qué considera que es un error?

La trayectoria profesional de un médico no siempre sigue un único camino. A lo largo de varias décadas puede desarrollar su actividad en la sanidad pública, pasar por el sector privado, ejercer por cuenta propia o incluso compatibilizar distintas actividades.

Por eso, cuando hablamos de jubilación, no deberíamos pensar únicamente en qué edad podremos dejar de trabajar. También debemos preguntarnos algo mucho más importante: ¿qué trayectoria de cotización hemos construido durante todos esos años?

Mi recomendación es empezar a revisar nuestra situación alrededor de los 40-45 años, realizar una planificación más detallada al llegar a los 50 y afrontar los 60 con un plan concreto de jubilación. No significa que un médico de 40 años tenga que decidir cuándo quiere jubilarse. Significa comprobar que lo que consta de su trayectoria laboral es correcto y empezar a entender cómo se está generando su futura pensión.

¿Qué errores suelen aparecer cuando se revisa la vida laboral de un médico?

Este es uno de los primeros aspectos que conviene revisar. Podemos encontrarnos con periodos trabajados que no aparecen en la vida laboral, fechas de alta o baja incorrectas, bases de cotización inferiores a las que realmente correspondían, periodos como autónomo que no constan correctamente, cambios de régimen que no se han reflejado adecuadamente o situaciones de pluriempleo o pluriactividad mal registradas.

Para un profesional que a lo largo de su carrera haya desarrollado distintas actividades, revisar estos datos adquiere todavía más sentido. Las bases de cotización son, además, fundamentales para determinar la cuantía de la futura pensión.

Por eso, alrededor de los 40 años ya podemos comprobar nuestra vida laboral, detectar posibles errores y conocer cómo estamos generando nuestra pensión.

¿Y qué cambia cuando se llega a los 50?

A los 50, la revisión debería ser mucho más profunda. En ese momento ya contamos con una parte importante de nuestra trayectoria profesional y podemos analizar los años cotizados, las bases de cotización, la edad prevista de jubilación, la posible pensión, las opciones de jubilación anticipada y la necesidad de aumentar cotizaciones o disponer de ahorro complementario.

A los 60 deberíamos tener un plan concreto y empezar a tomar decisiones con números reales.

¿A qué edad puede jubilarse actualmente un médico en España?

En 2026, quienes tengan 38 años y tres meses o más cotizados pueden acceder a la jubilación ordinaria a los 65 años. Quienes no alcancen ese periodo deberán esperar hasta los 66 años y 10 meses. A partir de 2027, la edad será de 65 años para quienes tengan al menos 38 años y seis meses cotizados y de 67 años para quienes no lleguen a ese periodo.

Para cobrar el 100 % de la base reguladora de la pensión de jubilación se necesitan actualmente 36 años y seis meses cotizados. Sin embargo, alcanzar ese periodo no significa necesariamente que podamos jubilarnos sin penalización: también hay que alcanzar la edad ordinaria de jubilación que corresponda. Con 15 años cotizados ya existe derecho a una pensión contributiva, pero esta equivale al 50 % de la base reguladora.

¿Qué opciones existen para quien quiera dejar de trabajar antes de la edad ordinaria?

La jubilación anticipada puede ser una opción, pero debe planificarse. En la jubilación anticipada voluntaria, como regla general, es posible adelantar hasta dos años respecto a la edad ordinaria y se exige, entre otros requisitos, acreditar al menos 35 años de cotización.

La decisión tiene consecuencias económicas porque se aplican coeficientes reductores. No existe un porcentaje único. La reducción dependerá principalmente de cuántos meses adelantemos nuestra jubilación y de los años que hayamos cotizado.

¿Y para quien quiera seguir trabajando más allá de la edad ordinaria?

También puede darse el escenario contrario: alcanzar la edad ordinaria de jubilación y querer continuar trabajando. La jubilación demorada cuenta con incentivos económicos. Actualmente puede optarse, con carácter general, por un incremento del 4 % de la pensión por cada año completo de demora, un pago único cuya cuantía depende de los años cotizados y de la pensión o una fórmula mixta.

Además, desde abril de 2025, a partir del segundo año de demora, los periodos superiores a seis meses pueden generar un incentivo adicional del 2 %.

Usted insiste mucho en revisar toda la trayectoria, no solo la más reciente. ¿Por qué es tan importante para un médico que ha trabajado en distintos regímenes?

Un profesional sanitario que haya desarrollado distintas actividades a lo largo de su carrera debería prestar especial atención a que todos sus periodos estén correctamente reflejados. Si además ha ejercido como autónomo, hay cuestiones adicionales que conviene comprobar. Desde 2023, la cotización de los autónomos está vinculada a sus rendimientos netos y posteriormente la Tesorería realiza una regularización en función de los rendimientos reales. Esto puede hacer que la cotización realizada inicialmente durante el año no coincida finalmente con la que correspondía.

Por ello, conviene revisar las bases de cotización, las regularizaciones de cuotas, las bases de los últimos años y que todos los periodos de alta y baja aparezcan correctamente. También merece especial atención la pluriactividad. Si durante nuestra trayectoria hemos desarrollado simultáneamente una actividad por cuenta propia y otra por cuenta ajena, debemos comprobar que esa situación está correctamente registrada.

¿Dónde puede consultar un médico toda esta información?

Toda esta información puede consultarse a través de Importass, el portal de la Tesorería General de la Seguridad Social, donde podemos acceder a nuestra vida laboral, periodos de alta y baja, empresas, actividad como autónomo, días cotizados y bases de cotización.

Para cerrar, ¿cuál es el mensaje principal que le gustaría que se llevaran los médicos que lean esta entrevista?

Después de décadas dedicadas al ejercicio de la medicina, la jubilación no debería llegar como una cuestión que empezamos a resolver en los últimos años de actividad profesional. La pauta que recomiendo es sencilla: a los 40, revisar; a los 50, planificar; y a los 60, tomar decisiones con números concretos.

Cuanto más variada haya sido nuestra trayectoria profesional, más importante es conocer con antelación qué hemos cotizado, cómo está registrado y qué opciones tendremos cuando llegue el momento de decidir cuándo y cómo queremos jubilarnos.

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