Suscribete

miércoles, 15 de julio de 2026

La hormona LEAP2 emerge como un biomarcador de recaída en la anorexia nerviosa

La anorexia nerviosa continúa siendo uno de los trastornos psiquiátricos más complejos y con mayor mortalidad. A pesar de décadas de investigación, los mecanismos biológicos que permiten a los pacientes mantener una restricción alimentaria extrema y prolongada siguen sin comprenderse completamente. Nuevos datos presentados en el Foro 2026 de la Federación de Sociedades Europeas de Neurociencia sugieren que una hormona intestinal, denominada LEAP2, podría desempeñar un papel central en la fisiopatología de la enfermedad y constituir un biomarcador de recaída.

Los hallazgos, liderados por investigadores del Institut National de la Santé et de la Recherche Médicale (INSERM) y del Instituto de Psiquiatría y Neurociencia de París, aportan nuevas evidencias sobre la estrecha interacción entre el metabolismo y los mecanismos neuropsiquiátricos que caracterizan a la anorexia nerviosa.

Una enfermedad con importantes bases biológicas

La anorexia nerviosa se caracteriza por una restricción alimentaria autoimpuesta, un miedo intenso al aumento de peso y una alteración de la percepción corporal. La enfermedad afecta predominantemente a mujeres jóvenes y presenta la tasa de mortalidad más elevada entre todos los trastornos psiquiátricos.

En la actualidad no existe ningún tratamiento farmacológico aprobado para esta patología. El manejo se basa en la rehabilitación nutricional y en un abordaje multidisciplinar, aunque las tasas de recaída continúan siendo elevadas y pueden alcanzar el 40 %.

La creciente evidencia científica indica que la anorexia nerviosa no debe considerarse exclusivamente un trastorno psiquiátrico, sino una enfermedad en la que intervienen complejas alteraciones neuroendocrinas y metabólicas.

LEAP2 altera las señales normales del hambre

La investigación incluyó a 30 mujeres de entre 18 y 60 años con diagnóstico de anorexia nerviosa que participaron en un programa de realimentación de 4 meses en un centro especializado de París. Se evaluó a las pacientes mediante análisis sanguíneos y cuestionarios conductuales antes y después del tratamiento, así como 6 meses después del alta.

Los investigadores observaron que los niveles plasmáticos de LEAP2 eran aproximadamente un 20 % superiores durante la fase aguda de la enfermedad en comparación con los registrados tras la recuperación nutricional.

LEAP2 es una hormona producida por el hígado y el intestino que antagoniza la acción de la grelina, considerada la principal hormona orexigénica del organismo. Al bloquear la señalización de la grelina, LEAP2 podría reducir la sensación de hambre y contribuir a mantener la restricción alimentaria característica de la anorexia nerviosa.

La diferencia en los niveles hormonales fue particularmente marcada en las pacientes que presentaron una recaída durante el seguimiento posterior al alta, lo que sugiere que esta molécula podría tener un valor pronóstico.

Una conexión entre el metabolismo y el control de los impulsos

Los cuestionarios conductuales mostraron una asociación entre la relación LEAP2-grelina y la capacidad de control de los impulsos. Las pacientes que mantuvieron una mejor evolución clínica y conservaron el peso recuperado presentaron un perfil hormonal diferente al de aquellas que sufrieron recaídas.

Para profundizar en estos hallazgos, los investigadores desarrollaron un modelo experimental en ratones sometidos a restricción alimentaria. Los animales mostraron un aumento de la impulsividad durante el periodo de desnutrición y solo una recuperación parcial tras la realimentación.

Además, concentraciones elevadas de LEAP2 se asociaron con mayores niveles de impulsividad y con alteraciones en la regulación de la glucemia, hallazgos que refuerzan la hipótesis de que esta hormona participa en la comunicación bidireccional entre el intestino y el cerebro.

Estos resultados respaldan la existencia de una interacción entre los circuitos metabólicos y los procesos de toma de decisiones y control conductual que intervienen en la anorexia nerviosa.

Un biomarcador y una posible diana terapéutica

La identificación de LEAP2 como marcador biológico de recaída podría tener importantes implicaciones clínicas. La posibilidad de monitorizar los niveles de esta hormona permitiría identificar a los pacientes con mayor riesgo de desarrollar formas graves o crónicas de la enfermedad y adaptar las estrategias de seguimiento y tratamiento.

Asimismo, los hallazgos abren la puerta al desarrollo de nuevas intervenciones farmacológicas dirigidas a modular la señalización de LEAP2 y restaurar las respuestas fisiológicas al hambre.

Los investigadores también plantean la existencia de una posible «tolerancia metabólica» a la desnutrición, un fenómeno que podría explicar la extraordinaria capacidad de algunos pacientes para mantener la restricción alimentaria durante meses o incluso años.

Aunque estos resultados deben confirmarse en cohortes más amplias, el trabajo refuerza la idea de que la anorexia nerviosa es un trastorno con componentes psiquiátricos y metabólicos profundamente interrelacionados. Comprender mejor esta conexión intestino-cerebro podría abrir una nueva etapa en el abordaje de una enfermedad que continúa representando uno de los mayores desafíos de la psiquiatría y de la medicina moderna.

 

Fuente: EuropaPress 

The post La hormona LEAP2 emerge como un biomarcador de recaída en la anorexia nerviosa appeared first on El médico interactivo.



from El médico interactivo https://ift.tt/yg4K7z8

0 comentarios:

Publicar un comentario