Suscribete

jueves, 25 de junio de 2026

Una opción terapéutica para los pacientes de hipoparatiroidismo crónico mal controlados

El hipoparatiroidismo crónico se identifica como una enfermedad endocrina rara causada por déficit de la hormona parathormona. En la inmensa mayoría de los casos, en torno al 80 %, el origen es posquirúrgico después de una cirugía de tiroides, siendo la complicación más frecuente de este tipo de cirugías. No obstante, también existen casos congénitos, autoinmunes o idiopáticos.

Para conocer más sobre la misma, desde El Médico Interactivo hablamos con Emma Anda Apiñániz, endocrinóloga y jefa de servicio en el Hospital Universitario de Navarra. Tal y como explica la misma, en esta patología “no solo abordamos la falta de una hormona, la parathormona, sino también la imposibilidad de activar la vitamina D, con lo cual estos dos fracasos nos llevan a esa hipocalcemia mantenida”.

Lo más habitual es relacionar el hipoparatiroidismo crónico con la hipocalcemia, pero hay muchas otras comorbilidades que también pueden manifestarse. “Nos debe preocupar especialmente la posibilidad de enfermedad renal, pudiendo presentarse casos de nefrolitiasis, nefrocalcinosis o insuficiencia renal. También es posible que se presenten enfermedades cardiovasculares, especialmente arritmias. Otra cuestión a vigilar son las manifestaciones neuropsiquiátricas, que englobarían desde depresión, ansiedad, convulsiones, espasmos musculares y, por último, desde la oftalmología, hay que vigilar la aparición de cataratas. Es decir, estos pacientes pueden tener muchas alteraciones y muchas veces no pensamos en ellas”.

Avances en hipoparatiroidismo crónico

En los últimos años se han producido avances en el conocimiento de la patología y también han aparecido nuevos consensos europeos en cuanto a su abordaje. De los mismos, según la experta, cabría destacar en primer lugar que ya hay un consenso en la definición de hipoparatiroidismo crónico, que empieza a partir del año de la cirugía. Esto es clave en la importancia del seguimiento inicial de estos pacientes, especialmente para poder diagnosticar los casos transitorios después de una cirugía.

“Lo segundo es que tenemos un porcentaje de pacientes mal controlados, mínimo un 15 %, hablando solo de la parte bioquímica, ya si hablamos de comorbilidades, los porcentajes van subiendo”, advierte la endocrinóloga.

En tercer lugar, insiste en que la evidencia deja claro que “tenemos que hacer todo lo posible para prevenir su aparición y para mejorar la calidad de vida de los pacientes, con lo que nos queda trabajo por delante tanto desde la parte de cirugía como de consulta”.

Mal control de la patología e impacto en la calidad de vida

Emma Anda Apiñániz deja claro que otro de los grandes retos es que se sigue infravalorando el déficit de calidad de vida de estos pacientes. “Para ello hay unos cuestionarios de calidad de vida, para que esta cuestión no pase desapercibida en consulta”, recalca.

En cuanto a los pacientes mal controlados, en primer lugar, hay que vigilar las situaciones agudas que pueden derivar en hospitalizaciones o visitas a urgencias por hipocalcemias severas. Pero, a largo plazo, también ese mal control es el que puede derivar en problemas relacionados con la enfermedad renal. “Hay que tenerlo en mente, porque son pacientes que pueden acabar con un fracaso renal a largo plazo”.

Precisamente, este aumento de ingresos o visitas a urgencias tienen su impacto tanto en la calidad de vida del paciente como en la salud del propio sistema sanitario. Es verdad que el hecho de que sea una enfermedad poco prevalente, de entre 23 a 37 casos por cada 100.000 habitantes, hace que no sea llamativo en el global. “Pero, si lo analizamos individualmente, el impacto del ingreso por hipocalcemia aguda es alto. Y puede haber eventos más severos incluso”, advierte la experta.

Tratamiento y nuevas terapias de reemplazo

En la gran mayoría de patologías endocrinas, cuando falla una hormona, se trata con la misma, pero, en hipoparatiroidismo crónico, hasta hace bien poco no existía esa opción.

“El tratamiento que hacíamos, y que seguimos haciendo en la mayoría de los casos, es el reemplazo con vitamina D activada, calcitriol y el alfacalcidol, y calcio oral en alrededor del gramo diario. Esto a veces necesita complementarse con reemplazo de magnesio o tiazidas”, aclara la jefa de servicio del Hospital Universitario de Navarra, quien señala que aunque este abordaje permite controlar la enfermedad en muchos pacientes, algunos pueden continuar presentando dificultades para alcanzar los objetivos terapéuticos.

Es cierto que muchos pacientes responden positivamente, pero al final se trata de un tratamiento con muchas pastillas varias veces al día y tienen que ser muy cumplidores, por lo que es complejo que estén bien controlados, añade.

En este contexto, la terapia de reemplazo con PTH ha ampliado las opciones de tratamiento para determinados pacientes. Su utilización está sujeta a las condiciones de autorización y financiación vigentes, y puede representar una mejora para los pacientes que puedan beneficiarse de ella.

Retos pendientes

A modo de conclusión, Emma Anda Apiñániz insiste en que quedan retos pendientes que no hay que perder de vista: “Los endocrinos y los cirujanos tenemos que seguir trabajando para que cada vez haya menos complicaciones quirúrgicas y hacer un seguimiento en las consultas para detectar esta patología a tiempo si aparece”. Asimismo, “debemos seguir recordando la importancia de vigilar las comorbilidades de estos pacientes, que muchas veces son jóvenes, y cómo les va a influir a largo plazo”.

Código: ES-COMM-2600037-06/2026

Este contenido ha sido patrocinado por:

The post Una opción terapéutica para los pacientes de hipoparatiroidismo crónico mal controlados appeared first on El médico interactivo.



from El médico interactivo https://ift.tt/LtGY6Tm

0 comentarios:

Publicar un comentario