Susana Martín Benavides, vocal por Euskadi de la Junta de la Sociedad Española de Directivos de Atención Primaria (SEDAP) y médica de familia en el centro de salud de Basauri-Ariz en Bizkaia, cuenta con una dilatada experiencia en gestión en AP. Fue coordinadora para la Estrategia de Atención Primaria en Euskadi. Además, pertenece a la junta directiva de la Sociedad Vasca de Medicina Familiar y Comunitaria (OSATZEN). En la entrevista con EL MÉDICO INTERACTIVO, Martín Benavides reconoce que de cara a la galería “vende más la compra de un nuevo aparato que el refuerzo de la plantilla de AP”. Además, sostiene que la AP está igual o peor que antes de la pandemia y que el liderazgo en Salud sigue siendo la asignatura pendiente.
No hay responsable de Sanidad que no enfatice sobre la importancia de AP. ¿Recuerdan sus loas cuando votan los presupuestos sanitarios?
La verdad es que no. Entendemos que sea difícil apostar por un presupuesto cada vez más elevado para la atención de los/las pacientes en su ámbito más cercano, pero es la única manera de que nuestro sistema sanitario sea sostenible. En AP abordamos principalmente la prevención y promoción, y no es fácil medir esos resultados con impacto en salud. Son procesos complejos, de una duración extensa en el tiempo, y sabemos bien que todo presupuesto busca estrategias que proporcionen resultados a corto plazo, porque nuestros responsables sanitarios tienen cuatro años de legislatura. Y ciertamente, estos plazos tan cortos no casan bien con AP.
En el hospital es fácil contabilizar que se han realizado 500 angioplastias más que el año anterior y que se necesita más personal, o nuevo aparataje. Pero en AP, ¿cómo justificamos a corto plazo la necesidad de un presupuesto mayor?, ¿por infartos evitados?, ¿por infecciones no expandidas?, ¿porque la población está más sana un mayor tiempo? Esto es más complicado de medir, y más complicado aún que nuestros políticos se lo crean de verdad, por no hablar del impacto mediático. De cara a la ciudadanía vende más y mejor la compra de un nuevo aparato o la creación de una nueva unidad superespecializada que el refuerzo de la plantilla en AP.
Tras la epidemia de COVID, ¿la AP está mejor/peor/igual de preparada para hacer frente a las necesidades de la atención sanitaria de base?
La pandemia ha dejado claro que necesitamos una estructura de Salud Pública más potente y una AP en primera línea bien dotada en personal, infraestructuras y material. La AP demostró que sabe organizarse y dar respuesta a los millones de consultas que se atendieron en los centros y dispositivos habilitados, y que, por ende, no llegaron a pisar el Hospital, pero sufrimos mucho. En la pandemia se elaboraron planes de contingencia, se reforzaron en cada comunidad de manera específica los dispositivos en la medida que fue posible, con nuevas incorporaciones de forma temporal para dar la respuesta que se necesitaba en ese momento.
Pero en la mayoría de los casos, esas contrataciones temporales no se han traducido en nuevos códigos de plaza, por lo que, a nivel estructural, la AP se ha quedado igual o peor que antes de la pandemia. Lo que sí ha tenido impacto son las estrategias para su fortalecimiento, que se desarrollaron previas a la pandemia y se retomaron posteriormente y han desplegadas de manera heterogénea. Básicamente trataban de reforzar los equipos con la incorporación de nuevos perfiles, nuevos modelos organizativos y la apuesta por la digitalización en AP.
Los datos sociosanitarios son claros: envejecimiento, cronicidad, salud mental muy tocada, pluripatológicos y plurimedicados creciendo … ¿El modelo organizativo de la AP actual va a poder abarcar este tsunami de necesidades?
La AP se adaptará, como ya lo ha hecho en otras ocasiones, a las nuevas necesidades de la población sin perder de vista los pilares que la definen: equidad en la atención integral e integrada, accesible, con continuidad y longitudinalidad en la atención, pero no podrá dar respuesta a los retos que señalas con el modelo actual. Desde la SEDAP apostamos por modelos organizativos más flexibles que se adapten a las características de cada zona. No es lo mismo trabajar en el ámbito rural que en el urbano, e incluso dentro del urbano también existen diferencias que debieran tenerse en cuenta en la organización del centro.
No obstante, el modelo actual tiene mejoras que deben acometerse independientemente de que vayamos hacia modelos organizativos diferentes al actual. Para dar respuesta a las nuevas necesidades es clave que la AP deje de hacer aquello que no aporta valor. Por ejemplo, en el ámbito administrativo, certificados de aptitud derivados de diferentes áreas tanto públicas (educación, empleo…) como privadas (compañías eléctricas, universidades extranjeras…); y en el ámbito asistencial, pruebas que en muchos casos se duplican, parámetros analíticos como controles con HbA1c en pacientes prediabéticos de manera semestral o realización de ECG anuales en pacientes con diabetes o hipertensión.

Susana Martín Benavides, vocal de la SEDAP en el País Vasco, en su despacho.
Es necesario que se centre en la atención de los/las pacientes con enfermedades crónicas como eje principal de su trabajo en diferentes modelos organizativos. Que apueste por la atención domiciliaria, porque no hay Atención Primaria sin atención domiciliaria. Que garantice y proteja de la sobrecarga a nuestros profesionales mejorando la coordinación entre servicios, desarrollando a su máxima capacidad las competencias de cada colectivo, potenciando el trabajo en equipo y adecuando las plantillas a las necesidades. Hemos de buscar un equilibrio entre las demandas de la ciudadanía, su responsabilidad en su salud y la coordinación y cuidado de nuestros profesionales sanitarios.
¿Hay otros posibles modelos organizativos de AP? ¿Cuáles proponen desde la SEDAP?
Desde la SEDAP apostamos por modelos de trabajo en equipo, coordinados dentro del centro de salud; y también con otros niveles asistenciales. El abordaje debe ser integral e integrado en cada atención y ese es el reto.
Ahora bien, no apostamos por la incorporación infinita de nuevos perfiles profesionales, porque eso no es fortalecer la AP. Reino Unido, que nos lleva años de ventaja en la innovación, ha incorporado hasta 18 nuevos roles y ya hay estudios que señalan que no es del todo favorable porque no reduce la carga en AP, ya que aumenta el tiempo de supervisión de tareas para los médicos, empeora la satisfacción laboral de profesionales y ralentiza también la accesibilidad de pacientes pues se complejiza mucho la citación. Así que mejor pocos perfiles, pero bien ordenados.
Modelos donde cada profesional lleve al máximo sus competencias. De ahí la necesidad de avanzar hacia la figura del administrativo sanitario, revisar sus competencias y remuneración; ir a nuevas competencias en el ámbito de la enfermería en la gestión de la demanda y asentar nuevas competencias en Medicina de Familia de manera homogénea, como en la ecografía de AP, infiltraciones, cirugía menor etc.
Desde luego, modelos donde se apueste por la atención centrada en la persona y longitudinalidad, que ha demostrado ser un factor protector en las diferentes sistemáticas que se han realizado en los últimos 20 años. Modelos con financiación adecuada, para avanzar en la inversión de RRHH, infraestructuras y nuevas tecnologías.
Además de los “dineros”, también es necesario un liderazgo en salud, ¿lo ejercen los directivos de AP? ¿cómo podría mejorarse la eficacia de su liderazgo?
El liderazgo es una asignatura pendiente. Desde la SEDAP apostamos por un liderazgo compasivo basado en la confianza, comunicación abierta, respeto, apoyo, humildad y flexibilidad. Las políticas de RRHH no nos ayudan en la gestión del día a día porque son muy rígidas, pero debemos aprender a interpretar y flexibilizar la norma para poder adecuarnos a necesidades de los/las profesionales y también de la ciudadanía. Y para eso, debemos formarnos y dar el salto de la dirección autoritaria a la compasiva. Los profesionales pueden que no se acuerden de lo que les dijiste, pero no olvidarán cómo se sintieron. Esta es clave para que los sistemas sanitarios cambien su actitud.
¿Cómo es la relación AP-Hospital? ¿se organiza tomando al paciente como centro de la atención?
La relación entre AP-Hospital es mejorable. Es cierto que se ha ido trabajando a lo largo del tiempo, pero debemos conocernos mejor y no perder de vista que la persona debe encontrarse en el centro de la atención. Las OSI –modelo de integración que se lideró desde Euskadi– facilitó en tiempo récord la integración de las estructuras, pero no de los profesionales. La integración en el conocimiento de las necesidades de las personas es otro tema y el planteamiento de objetivos comunes desde cualquier ámbito entendiendo que el paciente circula por diferentes estaciones, consensuado y compartidos por todos los profesionales que prestan la atención es otro. Aun así, desde la SEDAP, con toda la mejora que puedan tener, pensamos que es un modelo a evaluar.
Al citar los retos crecientes, muchos de ellos son sociosanitarios. ¿Cuál es y cómo debiera ser la relación de la AP con los servicios sociosanitarios de la zona?
Es prioritario la existencia de una estrategia sociosanitaria que facilite la comunicación entre ambos sistemas. Esto ya se hace en AP de manera heterogénea. Es más sencillo en una zona rural con el ayuntamiento de base, que en las zonas urbanas como Madrid. Por eso en necesario una estrategia que marque las directrices de esa relación y desde luego impulsar la interoperabilidad entre sistemas, evitando sobrecargar y duplicar trabajo de un ámbito y de otro y dejar de marear a nuestros pacientes.
¿Qué medidas propone la SEDAP para la coberturas de plazas en el ámbito rural?
Personalmente me cuesta entender que las plazas en la zona rural no se cubran. Hoy en día es donde todavía se puede trabajar en equipo y con la comunidad. Es cierto que, como contrapartida, en muchas ocasiones solo están un médico, una enfermera y si hay suerte un profesional del AA y que el hospital está más lejos y las distancias para visitar a nuestros pacientes son mayores, pero se trabaja mano a mano con la comunidad. Desde la SEDAP apostamos por su identificación y por el reconocimiento y estímulo por esas plazas, con una mejora de sus condiciones para que puedan resultar más atractivas, como flexibilidad en el horario, remuneración de los desplazamientos, facilidades para obtener una plaza en propiedad. Algunas comunidades ya han puesto medidas en marcha y en otras se está trabajando en ello.
The post “La AP está igual o peor que antes de la pandemia” appeared first on El médico interactivo.
from El médico interactivo https://ift.tt/Isbzwv0