Suscribete

viernes, 20 de febrero de 2026

“Los agonistas del receptor GLP-1 son coste-efectivos”

“Los agonistas del receptor GLP-1 son coste-efectivos”, según ha afirmado Esteban Jódar, especialista en Endocrinología del Hospital Universitario Quirón Salud Madrid, en esta entrevista para EL MÉDICO INTERACTIVO. Este experto ha recordado que “son más elevados los gastos por las consecuencias renales y cardiovasculares” que se derivan de la obesidad. Por ello, ha hablado de la necesidad de “cambiar la práctica clínica” respecto al uso de agonistas GLP-1 y, en concreto, de semaglutida.

Esteban Jódar participa los días 20 y 21 de febrero en un encuentro científico titulado El Gran Evento, organizado por Novo Nordisk, centrado en revisar la evidencia disponible sobre semaglutida con expertos clínicos. Uno de los ejes del programa aborda el impacto de la diabetes tipo 2 más allá del control glucémico. Así, los expertos han señalado que el riesgo cardiovascular, la afectación renal y la enfermedad arterial periférica requieren un abordaje holístico e integral.

Durante el encuentro se presentarán datos sobre el agonista del receptor GLP-1 con evidencia robusta en diabetes tipo 2 que demuestra beneficios clínicos consistentes: semaglutida inyectable. En concreto, se revisarán resultados de los estudios SUSTAIN, FLOW y STRIKE, centrados respectivamente en eventos cardiovasculares, enfermedad renal diabética y complicaciones vasculares periféricas.

Nuevas dosis y formulaciones

Jódar ha avanzado la próxima disponibilidad de nuevas dosis y formulaciones. El objetivo clínico es prevenir eventos cardiovasculares y renales, un efecto beneficioso que atribuye a este grupo terapéutico y especialmente a este fármaco.

Según el especialista, las nuevas posologías permitirán tratar a un mayor número de personas con problemas metabólicos. El tratamiento tiene indicación tanto en diabetes tipo 2 como en obesidad y ha demostrado beneficios en poblaciones diversas, desde enfermedad renal crónica hasta patología cardiovascular con o sin diabetes, enfermedad metabólica hepática o enfermedad arterial periférica. A su juicio, el volumen de evidencia acumulada explica por qué estos tratamientos han “revolucionado” el manejo clínico de pacientes con obesidad o diabetes.

Reducción de riesgo cardiovascular

El experto ha destacado que se trata de una molécula “madura” cuyas evidencias más recientes proceden de patologías en las que no se había evaluado previamente, como la enfermedad arterial periférica. También ha subrayado avances en diabetes con afectación renal y resultados “absolutamente espectaculares” en personas obesas en prevención secundaria.

En este contexto, ha mencionado reducciones del 20 % en eventos cardiovasculares, comparables a las observadas con estatinas en poblaciones similares. Además, ha indicado que en el estudio SELECT el beneficio cardiovascular fue similar entre quienes perdieron más o menos del 5 % de peso.

Evidencia en práctica real

“Los datos observacionales reproducen los resultados de los ensayos clínicos: eficacia en control glucémico y reducción ponderal, junto con una disminución clara de eventos cardiovasculares frente a otros tratamientos”, ha comentado Esteban Jódar.

En este sentido, ha citado publicaciones recientes realizadas en Estados Unidos, países nórdicos y bases de datos globales con población occidental que confirman estos hallazgos y que no contradicen la evidencia procedente de ensayos.

Enfermedad crónica y efecto rebote

En relación con la obesidad, la posibilidad de suspender tratamiento tras revertirla aún no está demostrada. Con el conocimiento actual, requiere abordaje crónico ajustado a objetivos y con dosis mínima eficaz, que en algunos pacientes podría llegar a ser ninguna.

El origen multifactorial incluye componentes genéticos, epigenéticos, sociales y ambientales. Según Esteban Jódar, la especie humana posee “genes muy antiguos” adaptados a entornos de escasez que ahora funcionan en un contexto de abundancia alimentaria y menor actividad física, lo que favorece el aumento de peso. Los fármacos actúan reduciendo apetito y aumentando saciedad, pero no modifican la base metabólica de la enfermedad, por lo que al suspenderlos existe tendencia a recuperar peso.

Acceso y visión económica

Sobre el acceso terapéutico, ha señalado como principal obstáculo el económico, que responde a una visión cortoplacista. Argumenta que distintos estudios indican que personas con obesidad y diabetes reducen el riesgo de problemas cardiovasculares con estos tratamientos, lo que los convierte en intervenciones potencialmente coste-efectivas, dado que el coste sanitario de un evento cardiovascular es muy elevado.

En su opinión, es necesario valorar con cautela beneficios y limitaciones y adoptar una perspectiva preventiva, ya que el gasto sanitario se multiplica cuando aparecen infartos, ictus o complicaciones vasculares. “Los dispositivos asistenciales que tratan estos eventos son imprescindibles, el coste se incrementa más de diez o veinte veces cuando la enfermedad ya se ha manifestado clínicamente”.

Por ello, el especialista ha planteado la necesidad de pensar desde la prevención y explorar incluso fórmulas de financiación procedentes de sectores que contribuyen a la obesidad, como aquellos relacionados con el sedentarismo o la alimentación de baja calidad nutricional.

Nuevas líneas de investigación

Entre las líneas de desarrollo, ha mencionado el uso de semaglutida a dosis superiores a las actuales (2,4 mg), con perspectivas de alcanzar al menos 7,2 mg. También se investiga su combinación con otros fármacos que actúan por vías distintas, como la cagrilintida, análogo de amilina coadministrado con semaglutida en el fármaco en investigación CagriSema, así como su uso conjunto con moléculas que podrían preservar o aumentar masa muscular durante la pérdida de peso.

Implicación médica y reconocimiento social

Respecto a la jornada ‘El gran evento’, Esteban Jódar ha mostrado su confianza en que contribuya a aumentar el conocimiento clínico y a mejorar el uso de estos tratamientos en personas con enfermedades metabólicas crónicas. También se ha dirigido a los responsables políticos y a los decisores sanitarios para que consideren la obesidad como una enfermedad social y se avance hacia un abordaje más equitativo. Finalmente, ha animado a los pacientes a que se organicen para lograr un tratamiento más justo.

Conflicto de intereses: la jornada cuenta con la colaboración de Novo Nordisk.

The post “Los agonistas del receptor GLP-1 son coste-efectivos” appeared first on El médico interactivo.



from El médico interactivo https://ift.tt/HNpmrSg

0 comentarios:

Publicar un comentario